Psicología forense y criminalística

Las 4 ​diferencias entre abuso y maltrato

Conceptos asociados con la intimidación y la agresión, pero... ¿en qué se diferencian?

Las 4 ​diferencias entre abuso y maltrato
Oscar Castillero Mimenza Oscar Castillero Mimenza Psicólogo en Barcelona | Redactor especializado en Psicología Clínica

Aún hoy en día es relativamente frecuente que oigamos en las noticias casos de malos tratos y de violencia de género o de pareja, de abusos a menores o de diferentes tipos de agresión a algún tipo de individuo.

A menudo aparecen términos como abuso y maltrato, que por lo general son utilizados como sinónimos. Sin embargo estos dos conceptos, aunque efectivamente están relacionados, no implican exactamente lo mismo.

En este artículo pretendemos establecer algunas de las principales diferencias entre abuso y maltrato.

Definiendo ambos conceptos

Para comprender las posibles diferencias entre los términos maltrato y abuso, es necesario en primer lugar comprender a qué corresponden o como se definen.

Definición de maltrato

Entendemos por maltrato a todo aquel acto realizado por parte de una persona hacia otra en el que se emplee la violencia o que tenga como objetivo causar un daño en el sujeto maltratado. El objetivo de la causación de daño puede ser altamente variable. Puede ser físico, psíquico, sexual, patrimonial...

Y no solo se considera maltrato la realización de actos, sino también su omisión siempre y cuando provoque perjuicios en el maltratado. Es posible que en algunos casos el maltrato no sea voluntario (por ejemplo se puede ignorar las necesidades de alguien causándole perjuicios sin tener necesariamente intencionalidad de provocarlos). Si bien pueden mediar relaciones de poder, no tiene porqué implicar una situación de desigualdad entre ambas partes de la que una de ellas se aproveche, en cuyo caso se estaría hablando de un abuso.

Definición de abuso

En lo que respecta al abuso, cuando utilizamos esta palabra estamos haciendo referencia a la existencia de una sobrelimitación con respecto a algo o alguien, aprovechándose el sujeto que lo lleva a cabo de un elemento, atributo o situación específicas que posee o le ha sido cedido para realizar un acto o lograr algo que no le corresponde. 

Supone la existencia de una relación desigual. En el terreno interpersonal, un abuso hacia una persona supone la utilización o la causación de perjuicios a ésta por algún medio, generalmente empleando algún tipo de violencia física, psíquica, sexual, socio-económica o vicaria.

Principales diferencias entre abuso y maltrato

Aunque suelen utilizarse como sinónimos, los conceptos de abuso y maltrato tienen una serie de diferencias que hace que sean conceptos ligeramente distintos. A continuación explicamos algunas de las principales diferencias entre ambos.

1. Nivel de especificidad

El término maltrato incluye como hemos visto todo aquel acto perjudicial causado voluntariamente a una persona, ser o propiedad por parte de un sujeto. Ello incluiría también el abuso como un tipo de maltrato en que media la inequidad entre maltratador y maltratado.

2. Relación de poder

Una de las principales diferencias entre maltrato y abuso es que si bien ambos términos hacen referencia a la presencia de algún tipo de violencia o perjuicio causado a alguien o algo, en el concepto de abuso se incluye la noción de que existe un elemento que provoca que exista una relación de desigualdad entre ambos sujetos.

El elemento en cuestión puede ser muy variable, desde aspectos como la fuerza física, la edad y experiencia, la clase o posición social, la posición en la jerarquía de poder o simplemente la capacidad de manipulación o coacción hasta la existencia de un vínculo emocional entre ambos. La parte abusante se aprovecha de dicha desigualdad para dañar a la abusada.

3. Intencionalidad

Por lo general tanto en situaciones de maltrato como de abuso podemos encontrar que la parte agresora pretende hacer daño a la parte agredida. Sin embargo, existen algunos tipos de maltrato en que ésto no es necesario, como por ejemplo por desconocimiento de las necesidades de la parte afectada (como ocurre con algunos maltratos a animales) o por descuido. 

Si bien a veces es posible que alguien esté abusando sin saberlo (por ejemplo que debido a su poder otra persona haga algo por él aunque no fuera la intención del sujeto aprovecharse de su posición), resulta mucho más habitual que el abuso sea completamente consciente y voluntario.

4. Uso habitual del término

Es frecuente que cuando hablemos de abuso lo primero que pensemos es en la existencia de violencia sexual. Esto es debido a que por tal de perpetrar este tipo maltrato la persona que abusa utiliza en su beneficio y a costa del otro su mayor fuerza física, edad, poder, la existencia de un vínculo afectivo, de emociones como el miedo o el temor o simplemente de la sorpresa para lograr dominar a la parte afectada y lograr cometer el acto. Ejemplos de ello los podemos encontrar en casos de violación, de acoso sexual o de abuso sexual infantil. También se utiliza con frecuencia para hablar de abusos de autoridad.

Por contra, cuando se habla de maltrato o malos tratos se suele hacer referencia a la existencia de violencia física y psicológica, en la que aparecen golpes, insultos y vejaciones.

A pesar de ello hay que tener en cuenta que en este punto se está hablando del uso habitual que se le da a los términos, no dejando de ser el abuso un tipo de maltrato.

Etiquetas: Violencia, Sociedad
Oscar Castillero Mimenza Oscar Castillero Mimenza Psicólogo en Barcelona | Redactor especializado en Psicología Clínica

Graduado en Psicología con mención en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona. Actualmente finalizando el Máster de Psicopedagogía por la misma, así como preparando el examen de acceso a las oposiciones P.I.R.