Hablamos con Yolanda Segovia para que nos explique los detalles de este trastorno. Mensalus.

Todos hemos sentido tristeza en algún momento de nuestra vida, algo que puede ser normal en situaciones que nos producen mucho dolor. Por ejemplo, cuando nuestra pareja nos deja o cuando no aprobamos un examen importante para nosotros.

Pero cuando la tristeza se prolonga en el tiempo y afecta seriamente nuestra vida, puede que suframos depresión, un trastorno psicológico que debe ser tratado para poder recuperar de nuevo nuestro bienestar mental y emocional.

Entrevistamos a la psicóloga Yolanda Segovia

En la actualidad, se habla con total normalidad de la depresión, y las estadísticas muestran que afecta a 2.4 millones de personas en España.

En el artículo de hoy entrevistamos a Yolanda Segovia, Colaboradora del Intituto Mensalus de Barcelona, considerada una de las mejores clínicas de Psicología de nuestro país, para que nos ayude a entender qué es la depresión y qué podemos hacer para superarla.

Jonathan García-Allen: Según datos de la Organización Mundial de la Salud, la depresión ha aumentado notablemente en la última década. ¿Cuál crees que es la causa de este hecho?

Yolanda Segovia: Así es, ha aumentado notablemente, siendo uno de los trastornos del estado de ánimo con más prevalencia en la actualidad. Creo que no hay una única causa, sino la interacción de factores biológicos, psicosociales y de personalidad. Si estamos hablando de los últimos 10 años, puede deberse a la crisis económica que ha supuesto pérdida de trabajo, generando numerosas dificultades asociadas, pero también al aumento de la esperanza de vida, al mayor nivel de estrés que experimentamos y al consumo de sustancias tóxicas. Estos podrían ser factores que explican ese crecimiento, además de acontecimientos vitales estresantes, alteraciones médicas o trastornos neurológicos, entre otros.

¿Cuál es la diferencia entre tristeza y depresión?

La tristeza es una emoción que surge ante el sentimiento de pérdida, que puede ser de una persona querida, un trabajo, una ruptura de pareja, una capacidad personal… La depresión, sin embargo, es un trastorno mental frecuente, donde la manifestación constante de la tristeza es una característica, además de la pérdida de interés en actividades que con anterioridad se disfrutaban, incapacidad para llevar a cabo las actividades cotidianas, durante un período de tiempo continuado.

Pudiendo manifestar también algunos de los siguientes síntomas, pérdida de energía, alteración del apetito, cambios en los hábitos de sueño, dificultades para concentrarse, memorizar y/o mantener la atención, sentimientos de culpa o desesperanza y pensamientos de autolesión o suicidio.

¿Cómo podemos identificar si estamos deprimidos?

Debemos presentar síntomas centrales de depresión, como tristeza patológica, pérdida de interés y capacidad para disfrutar, así como disminución de la energía que condiciona el nivel de actividad y produce agotamiento excesivo. Además, podemos observar irritabilidad, pesimismo ante el futuro, pérdida de autoconfianza o la sintomatología mencionada con anterioridad.

También debemos observar la persistencia de los síntomas en el tiempo y la gravedad de los mismos, para diferenciar un cambio en nuestro funcionamiento habitual, del malestar clínicamente significativo que supone el deterioro en algún ámbito de nuestra vida.

Es frecuente que muchas personas acudan al médico de cabecera cuando experimentan los primeros síntomas de la depresión. Sin embargo, los estudios científicos afirman que la ayuda psicológica es clave para superar este trastorno. ¿Cuáles son los beneficios de acudir al psicólogo cuando una persona padece trastorno depresivo?

Exacto, es habitual que la depresión se diagnostique y se trate en atención primaria, aunque en ocasiones se deriva al paciente al psiquiatra o al psicólogo.

Es beneficioso acudir al psicólogo porque la intervención permite un tratamiento holístico, abordando pensamientos, emociones y conductas y promoviendo cambios que permitan un funcionamiento más adaptativo a la persona que sufre un trastorno depresivo, teniendo en cuenta también el trabajo en la prevención de recaídas. Otro beneficio que me parece importante destacar es que el proceso estará centrado en la persona, considerando así sus diferencias individuales.

¿Cómo de efectiva es la psicoterapia en estos casos?

La psicoterapia ha mostrado una eficacia similar, incluso ligeramente superior, según algunos estudios, a la de los tratamientos farmacológicos.

Aunque es frecuente y efectivo el tratamiento combinado, hay numerosos análisis que consideran que la terapia psicológica debería ser el tratamiento de elección, ya que muestra un porcentaje de eficacia ligeramente superior al farmacológico, carece de los efectos adversos de éste y trabaja en la prevención de recaídas. Si bien es cierto que hay que tener en cuenta la gravedad de la depresión.

**Cuando una persona sufre depresión, ¿es imprescindible el consumo de fármacos? **

Depende de la gravedad del episodio depresivo, en casos graves el abordaje combinado parece el más adecuado, mientras que en episodios leves o moderados la psicoterapia puede ser suficiente.

¿Qué tipos de depresión existen?

Creo que una forma muy amplia, aunque clara, de diferenciar los tipos de depresión sería distinguir entre depresión endógena o biológica y no endógena o reactiva. En la primera, influye mayoritariamente el componente genético y menos los factores externos, en la segunda, de origen psicológico, influye la falta de adaptación a estresores externos. También podemos diferenciar la distimia, que es de evolución crónica y se encuentra relacionada con las características de personalidad.

Además, otra posible clasificación sería especificar de forma detallada los diferentes trastornos depresivos según el manual diagnóstico DSM-5, que en su última revisión considera varios tipos de trastornos depresivos, suponiendo categoría diagnóstica diferenciada el trastorno bipolar y los trastornos relacionados.

¿Podemos hacer algo para prevenir la aparición de la depresión?

Algunos factores protectores de la depresión pueden ser, gozar de una buena valoración de nosotros mismos, reconocer y confiar en los recursos propios, apreciar los pequeños detalles de nuestra vida, tener una red relacional que nos valore, nos apoye y nos haga sentir bien. También, vivir el presente, valorando lo que tenemos y no poniendo toda nuestra atención en aquello que nos falta. Así como haciendo ejercicio físico y dedicando tiempo a actividades placenteras.

¿Cómo pueden los familiares ayudar a una persona con depresión?

Para una persona con depresión es trascendental el apoyo de su entorno cercano, la comprensión de su situación, el respeto y la aceptación de sus dificultades.
Es importante que los familiares reconozcan cómo se manifiesta la depresión, cuáles son sus síntomas y riesgos para poder atenderlos o solicitar ayuda urgente si fuera necesaria, también puede ser necesario conocer los efectos de la medicación, si la toma.

Aunque los síntomas que presente el familiar dificulten la convivencia, es importante que confíen que desaparecerán con el tratamiento adecuado, y sobre todo que no crean que se comporta así para llamar la atención o para molestar. Ante cualquier duda, siempre es mejor consultar a un profesional.

También pueden ayudar al familiar animándolo a buscar ayuda y a seguir las pautas acordadas en el proceso terapéutico que contribuyan a su mejoría y/o solicitar asistencia familiar para ayudarles a aprender de manera conjunta formas eficaces de hacer frente a la depresión.

¿Qué consejo le darías a una persona que está pasando por esta situación?

Le sugeriría que busque ayuda para dar los pasos necesarios que permitan reducir su sufrimiento. También, le animaría a elegir, introducir o mantener en su vida solo aquello que le haga bien.