Si es natural no puede ser malo, ¿verdad? Guiados por este razonamiento falaz hay cantidad de jóvenes, y no tan jóvenes, que creen firmemente que el consumo de setas alucinógenas les hará más bien que mal. 

Nada más lejos de la realidad, pues estas setas, que contienen psilocibina en dosis no controladas, son bastante peligrosas. Un mal viaje en un cerebro predispuesto a padecer trastornos puede tener consecuencias dramáticas.

Es cierto que culturas antiguas utilizaban setas alucinógenas para todo tipo de fines, especialmente de tipo espiritual y religioso. Son numerosos los rituales en centroamérica donde se utilizan alucinógenos para llegar a estados de conciencia alterados como medio para alcanzar ciertas metas espirituales.

A través del conocimiento de estas prácticas nos ha llegado parte de lo que sabemos sobre las setas alucinógenas así como la mitología y su aura de misticismo. Lo cierto es que si ignoramos por un momento toda la parafernalia mágica, lo que nos queda son hongos con cantidades estimadas de sustancias psicodélicas.

¿Qué contienen las setas alucinógenas?

El ingrediente secreto que nos hace tener alucinaciones al ingerir setas alucinógenas es la psilocibina. No existe en una sola especie de hongo, sino que se trata de una familia de más de 200 especies diferentes de setas. Todas ellas producen este compuesto, de forma que se agrupan bajo la misma categoría de setas alucinógenas. 

Además de psilocibina, contienen psilocina y baeocistina, las cuales cumplen la misma función, pero en menor medida.

Propiedades de la psilocibina

La psilocibina es un compuesto con propiedades psicoactivas. Se trata de un profármaco: un precursor que se transforma en psilocina una vez ingerido y metabolizado. Una vez transformado es cuando actúa sobre el cerebro en todo su esplendor psicodélico.

Hace de agonista funcional de la serotonina ya que es semejante a esta en su estructura. De esta forma, se une a muchos de los receptores de la serotonina, activando las mismas rutas que esta. Además, influye de forma indirecta sobre la producción de dopamina en los ganglios basales. El acoplamiento en receptores de serotonina y la producción de dopamina, juntas explican los efectos alucinógenos.

Metabolismo y setas alucinógenas

Debido a sus propiedades farmacocinéticas, las setas tardan entre 20 y 90 minutos en ser digeridas, pasar por el hígado y llegar al torrente sanguíneo. No es hasta entonces que uno nota sus efectos, que durarán entre 3 y 6 horas

Se estima que la típica dosis recreativa oscila entre los 10 y 50 miligramos de psilocibina, y que cada gramo de setas alucinógenas frescas contiene un miligramo de este compuesto, mientras que cada gramo de setas alucinógenas deshidratadas contiene 10 miligramos de psilocibina.

Sin embargo, el metabolismo de cada persona es diferente. Algunas personas son más sensibles que otras a este compuesto y con muy poca dosis ya pueden tener experiencias alucinatorias. Por esto y porque las cantidades de compuesto en setas alucinógenas son estimadas, con frecuencia las personas ingieren más de lo que deberían y terminan pasando un mal rato.

Efectos de las setas alucinógenas

Aunque reciban este nombre debido a que es el efecto estrella o el realmente deseado cuando se consumen, existen multitud de efectos que ocurren a la misma vez

Recordemos que la psilocibina es un agonista no selectivo de ciertos receptores de la serotonina, de forma que se acoplará de forma indiscriminada en aquellos lugares en los que su estructura se lo permita, sobre todo en la corteza frontal involucrada en el pensamiento, el estado de ánimo y la percepción.

1. Experiencias alucinatorias y alteración sensorial

Las alucinaciones incluyen contenido de todo tipo. Estas pueden ser de cualquier modalidad, visual, auditiva, sensitiva, gustativa u olfativa. Como además de la presencia de alucinaciones, la propia percepción normal se ve agudizada y cambiada, ambas propiedades se mezclan. Es posible ver los objetos comunes de colores que no corresponden o percibirlos como formas distorsionadas, apreciar con mayor intensidad sonidos que en un estado no alterado no serían objeto de atención, etcétera.

Aunque la mayor parte de las experiencias alucinatorias tienen un tono positivo y son vividas de forma agradable, el propio estado de ánimo y el estado inducido por las propiedades de las setas pueden convertir estas experiencias en un mal viaje que se prolongará mucho en el tiempo.

2. Experiencias bienestar y apertura

Muchas personas, de forma similar a lo experimentado con el MDMA, se abren más y se vuelven más creativas. Es posible sentir una forma de paz y de estar en sintonía con el resto de personas y objetos acompañada de una necesidad de abrirse y compartir con los otros esta sensación tan agradable.

3. Relajación o ansiedad

Aunque estas experiencias de bienestar ocurren en un estado de relajación profunda, no siempre es así. Algunas personas dicen experimentar períodos abruptos de ansiedad durante el viaje con setas alucinógenas. Estos períodos pueden ir de unos pocos minutos a ocupar la totalidad de la experiencia psicodélica y ser extremadamente desagradables, de forma que rompen con la magia de las alucinaciones y las convierten en un mal trago del que resulta imposible escapar.

4. Cambios fisiológicos

Los cambios fisiológicos incluyen sudoración, taquicardia, nauseas, respiración acelerada y la dilatación de las pupilas. Por fortuna, las setas alucinógenas no realizan cambios muy drásticos en la fisiología y una dosis alta no es tan peligrosa en el sentido físico a diferencia de lo que ocurre con otras drogas.

5. Efectos desagradables

Junto con las alucinaciones y alteraciones en la percepción y el pensamiento, pueden ocurrir otra clase de efectos no deseados. Uno de los efectos desagradables más frecuentes es la paranoia, esto es, la convicción de que uno es perseguido u objeto de algún tipo de complot. Se trata de una experiencia muy aversiva que roza lo psicótico y puede instaurarse si llega a ser lo suficientemente grave.

A largo plazo, los efectos de un mal uso de las setas alucinógenas pueden incluir cuadros psicóticos persistentes con alucinaciones, delirios y alteraciones del pensamiento y trastornos emocionales persistentes como una depresión mayor o distimia.

Aunque no es lo frecuente, estas consecuencias dramáticas son impredecibles. Cualquiera con sensibilidad a las setas alucinógenas, que no se haya informado bien, que haya tomado demasiada dosis, que no haya sido bien acompañado o haya consumido en un entorno poco acogedor puede terminar desarrollando este tipo de cuadros que, además de ser desagradables, no suelen ser del todo reversibles y dejan secuelas en la personalidad de quien lo sufre.