Esta miel ha sido usada en muchos poblados de Nepal durante siglos.

Por mucho que actualmente las drogas sean asociadas a todo tipo de sustancias sintéticas creadas en laboratorios, en realidad existen desde hace milenios, y algunas de ellas ni siquiera tienen que pasar por “cocina” para tener efectos potentes sobre la mente humana.

La miel alucinógena que se extrae de ciertos panales del Himalaya es un claro ejemplo de esto. En las siguientes líneas veremos cómo es esta sustancia psicoactiva y qué efectos produce tras su consumo.

¿Qué es la miel alucinógena?

La miel alucinógena es un tipo de miel elaborada por las abejas gigantes del Himalaya cuando estas se alimentan en las flores de una especie de rododendro habitual en la zona. Estas flores contienen un tipo de tóxico llamado grayatoxina cuyos efectos sobre la actividad del sistema nervioso humano son significativos si se consume del modo adecuado.

Esta sustancia es de un color más rojizo de lo que es habitual en la miel que se comercializa en cualquier supermercado, y su sabor es distinto.

Los efectos psicoactivos que produce, además, hacen que cada año se aventuren en su búsqueda algunas personas que ponen en riesgo su vida para alcanzar estas colmenas, ubicadas en lo alto de grandes paredes de piedra en áreas montañosas de Nepal. Normalmente, para llegar a ellas se utilizan escaleras de mano de varias decenas de metros, hechas con bambú.

Los pueblos de la etnia Kirat Kulung suelen ser los que van en busca de esta sustancia de un modo habitual, ya que forma parte de los remedios que han utilizado durante siglos para intentar combatir ciertas enfermedades.

Por las dificultades a la hora de conseguirla y el alto riesgo asociado a llegar a los panales de abejas, la miel alucinógena es vendida en el mercado negro a un precio bastante alto, de más de 100 euros el kilo. Además, la persona que se aventura a poner en riesgo su vida para exponerse al peligro de estos precipicios es asistida por muchos ayudantes, los cuales forman equipos de hasta diez individuos.

Sin embargo, varios apicultores de alrededor del mundo, especialmente en Turquía y en los Estados Unidos de América, también elaboran un producto similar aprovechando contextos en los que cuando los rododendros florecen las abejas tienen pocos más alimentos disponibles, de modo que la cantidad de grayatoxinas que pasan al producto final es alta.

Los efectos de esta sustancia

Las grayatoxinas, presentadas en altas cantidades de concentración en sangre, hacen que se incremente la cantidad de acetilcolina disponible en el cerebro humano.

La acetilcolina, a su vez, es un elemento utilizado por las neuronas del sistema nervioso para comunicarse entre ellas, de manera que está totalmente implicada en los procesos fisiológicos y psicológicos.

Cuando un exceso de acetilcolina inunda el encéfalo, aparece un fenómeno conocido como síndrome colinérgico. Los efectos por intoxicación por la miel alucinógena son, en definitiva, los que resultan de la unión de las alucinaciones y los síntomas de este síndrome, que produce problemas gastrointestinales, vómitos, lagrimeo e incontinencia urinaria.

Normalmente, los efectos de la miel alucinógena aparecen entre un cuarto de hora y una hora después de haber sido ingerida, pero, tanto la intensidad de los efectos como la duración de estos son muy difíciles de saber de manera anticipada, ya que una de las particularidades de este producto es que se vende sin conocer exactamente la concentración de grayatoxinas que contiene.

Eso sí, como los efectos no son inmediatos sino que pasan varios minutos entre que se ingiere y aparecen, existe el peligro de darse un atracón, al no ser consciente de que todas las toxinas ingeridas tendrán un efecto sobre la salud muy negativo.

Su uso tradicional

Como en muchas otras culturas, los poblados de Nepal utilizan habitualmente remedios caseros cuya eficacia no ha sido probada científicamente en estudios clínicos. En concreto, acostumbran a ingerir este alimento después de purgarse, para combatir la tos y otros síntomas de enfermedades relativamente habituales.

Así pues, los efectos psicotrópicos de esta miel no son el motivo principal por el que es consumida en esos poblados en los que su uso es tradicional, si bien, posiblemente, han contribuido a darle una imagen de alimento con cualidades únicas y significativamente diferentes a los de la miel normal.

La falta de controles y el desconocimiento pueden hacer que esta sustancia ponga en peligro la vida de los pacientes, ya que altera sensiblemente el ritmo cardíaco, haciendo que descienda mucho. Si a eso le sumamos que se usa en personas cuyo estado de salud no está bien, el riesgo se incrementa aún más.