Consejos para dejar de fumar. Wikimedia Commons.

El tabaco es una planta de la cual se extraen sus hojas para formar los cigarrillos. Cada cigarrillo contiene muchas sustancias químicas perjudiciales para nuestra salud, capaces de producir dependencia física y psicológica. Por eso, conviene conocer cuáles son las estrategias eficaces para dejar el tabaco.

¿Cómo actúa esta adicción?

La dependencia física está bajo la responsabilidad de la nicotina, que genera sensación de placer, satisfacción y relajación. Esto se debe a que produce la liberación de una sustancia química llamada dopamina, que genera la sensación placentera. Una sensación agradable que el cuerpo pide repetir una y otra vez.

La dependencia psicológica se produce cuando el cigarrillo empieza a ser una herramienta, un recurso para enfrentar distintas situaciones cotidianas. Por ejemplo, cuando se está ansioso, nervioso, solo, o incluso a acompañado; en este último caso, el cigarrillo está funcionando como un instrumento socializador.

Muchos fumadores aunque tengan información acerca de las posibles consecuencias del consumo, siguen fumando tabaco, por lo cual sería interesante cambiar de estrategia.

Se sabe que el tabaquismo es una de las principales causas de muerte prevenible en el mundo. También se sabe que puede producir enfermedades cardiovasculares, pulmonares y cánceres en diferentes partes del cuerpo. Entre los datos relevantes que informa el Ministerio de Salud de la Nación de la Republica Argentina, podemos resaltar que, a los 20 minutos de dejar de fumar, la presión arterial y la frecuencia cardiaca disminuyen a valores normales; a las 48 horas se recuperan los sentidos del gusto y del olfato; al mes se reducen las dificultades para realizar actividad física; al año el riesgo de sufrir ataques cardíacos se reducen a la mitad y a los 4 años se iguala al riesgo que tienen los no fumadores.

Sin embargo, aun así se sigue fumando. Debemos, más allá de informar sobre las consecuencias negativas de fumar, fomentar los beneficios de dejar de fumar para prevenir o reducir el tabaquismo. Entonces, ¿a qué esperas para dejar el tabaco?

¿Cómo dejar el tabaco?

Aquí van algunas estrategias para iniciar el valioso camino de dejar la dependencia al tabaco.

1. Reconoce las dificultades que te genera fumar tabaco

Puedes anotarlas en papel para organizarlas en tu mente y tomar verdadera conciencia de las limitaciones que te genera fumar.

2. Registra en qué momentos tienes ganas de fumar

Conocer los momentos de mayor vulnerabilidad es fundamental para empezar a dejar el hábito de fumar. ¿A qué horas te dan ganas?, cuando te sientes ¿de qué manera?, cuando te diriges ¿a qué lugar?, cuando hablas ¿con quién?

3. Aleja los elementos que te hagan recordar el hábito de fumar

Elimina los cigarrillos, ceniceros, encendedores de tu casa, coche, lugar de trabajo. Que no estén a la vista. Cuanto más fácil sea el acceso, más tentador será.

4. Comenta a tus seres más cercanos que estas intentando dejar de fumar

De esta manera conseguirás que comprendan si andas algo nerviosa/o, irritable, con ansiedad. Además encontrarás con quien dialogar cuando las ganas de fumar parezcan fuera de control.

5. Implementar nuevas maneras de afrontar situaciones y sensaciones desagradables

Estas nuevas maneras deben ser formas saludables de enfrentar el estrés, la ansiedad, el nerviosismo, la irritabilidad, etc. Deben constituir actividades que disfrutes y te generen bienestar: caminar, correr o cualquier otro deporte, leer algo entretenido, llamar a un amigo, escribir.

6. No pretendas dejarlo de un día para el otro

Plantéate un alejamiento gradual del tabaco. Intenta ir reduciendo de a poco las cantidades de cigarrillos que fumas por día. Las metas de reducción pueden ir de semana en semana o cada día.

7. Busca atención profesional

Es recomendable que complementes estas estrategias para emprender el camino que te aleja del tabaco de la mano de profesionales que te ayuden a dejar el hábito. Médicos y psicólogos pueden hacer de tu decisión algo más ameno, con mayor contención y apoyo especializado.

Conclusión

Dejar de fumar no tiene por qué ser un sacrificio insoportable. Si piensas en todo lo bueno que puedes conseguir al dejar el hábito de fumar, puede llegar a ser un camino disfrutable en busca de nuevas formas de vivir.

Cuanto más temprano se abandone el hábito de fumar, mayores serán las posibilidades de evitar enfermedades y recuperar lo que se ha ido deteriorando con el consumo. Sin embargo, nunca es tarde.