Psicología educativa y del desarrollo

​¿Por qué estudiar Pedagogía? 10 claves que deberías valorar

Una carrera universitaria que nos enseña las formas de aprender y ejercer la docencia.

​¿Por qué estudiar Pedagogía? 10 claves que deberías valorar

Imagen: Pixabay

Arturo Torres Arturo Torres Psicólogo

La Pedagogía es una disciplina que se encarga de investigar y ofrecer opciones de intervención en uno de los pilares en los que se fundamenta cualquier sociedad: la educación

Por mucho que los sistemas educativos puedan ser criticados o cuestionados, los modelos de enseñanza son factores que tienen un impacto directo en los valores que interiorizamos, los esquemas de pensamiento que preferimos adoptar y el modo en el que nos relacionamos. Es por eso que optar por una carrera universitaria relacionada con la Pedagogía es, en muchas ocasiones, la opción favorita de una gran cantidad de jóvenes (y no tan jóvenes) que planean labrarse una carrera profesional en este ámbito.

Lo que hay que saber antes de estudiar pedagogía

Tal y como ocurre en prácticamente en todas las carreras universitarias y modos de formación de máster y posgrado, antes de decidirse a estudiar Pedagogía hay que tener en cuenta una serie de factores para poder decidir teniendo los máximos conocimientos posibles. 

Estos son algunos de los puntos a considerar.

1. ¿Qué es la Pedagogía?

La Pedagogía es la ciencia que estudia la educación para poder dirigirla través de ciertos diseños y estrategias hacia la consecución de ciertas metas. Tiene un fuerte componente filosófico, ya que debe explorar cuáles son las prioridades de la educación y de qué manera ha de beneficiar a la sociedad, pero también tiene un componente científico-técnico, ya que a través de ella se investiga acerca de qué métodos y teorías se puede entender mejor e intervenir de una manera más eficaz sobre la educación.

2. La educación va más allá de las aulas

Hace tiempo que se considera que el aprendizaje y la enseñanza van mucho más allá de las instalaciones diseñadas específicamente para que profesores impartan clases. La educación se entiende cada vez más como una red colaborativa en la que participan maestros, la dirección de los centros educativos, los padres y la familia en general de los estudiantes y, en muchos casos, psicólogos y trabajadores sociales.

3. La Pedagogía es una ciencia interdisciplinar

En el seno de la Pedagogía se dan la mano muchas ciencias sociales que, juntas, proporcionan una base para estudiar, entender e intervenir mejor en la educación. Eso significa que tiene múltiples vasos comunicantes con otras disciplinas, lo cual permite dirigir los intereses hacia áreas concretas de otras ciencias.

4. La Pedagogía y la Psicopedagogía tienen diferencias

Aunque guarden una estrecha relación, estas dos disciplinas no son iguales y contienen muchas diferencias. Mientras que la Pedagogía estudia el fenómeno de la enseñanza y la educación en términos generales y en relación a muchas otras ciencias sociales como la Sociología o la Antropología, la Psicopedagogía se centra en el área pedagógica relacionado con las teorías psicológicas que explican el desarrollo de las facultades mentales y que se sirven de herramientas psicológicas para la medición y la intervención para mejorar la atención a los alumnos.

5. No tiene por qué ser una carrera fácil

En algunos países las carreras universitarias vinculadas a la educación dan la imagen de ser muy fáciles. Sin embargo, esto depende de criterios político-administrativos, de cada región y cada universidad, por un lado, y de las capacidades e intereses de cada persona, por el otro. Una ciencia o disciplina no es fácil en sí misma, depende de las fortalezas de cada estudiante y de los filtros que las entidades educativas estén dispuestas a poner para exigir un grado de competencias y de preparación mínimo.

6. La Pedagogía no se encarga solo de la enseñanza

Una persona con formación y experiencia en Pedagogía puede ser maestra e instruir a alumnos, pero no tiene por qué ser así necesariamente. También puede dedicarse al otro lado de la moneda: el aprendizaje, y entender de qué manera se produce. De eso se deriva el siguiente punto.

7. Pedagogo y maestro no son sinónimos

Los Pedagogos pueden trabajar lejos de las aulas y sin ejercer de profesores ante los alumnos, trabajando en equipos de investigación. Tienen una relativa libertad de elección en este aspecto, ya que su ámbito de trabajo es más amplio que el trabajo que se realiza básicamente en un aula.

8. Los pedagogos no dan clase a los niños y jóvenes

Tradicionalmente se ha tendido a creer que la educación es algo que solo concierne a los jóvenes y a sus maestros, pero no es así. La educación es un fenómeno que se da en todas las edades, lo cual se demuestra cada vez más con la necesidad de que los adultos se reciclen y se eduquen para seguir expandiendo sus habilidades y áreas de formación.

De algún modo, esta profesión pone en valor el hecho de que detrás del trabajo de base con estudiantes hay una gran cantidad de investigaciones y de trabajo intelectual que también debe ser valorado como una parte integral e importante del proceso educativo

Es por eso que lo que se hace en escuelas, academias y universidades no parte de criterios arbitrarios o de los caprichos de los educadores, sino de principios metodológicos que buscan establecer técnicas de aprendizaje útiles y eficaces.

9. Los pedagogos no son psicólogos

Aunque ambas ciencias están en contacto e intercambian conocimientos, existen claras diferencias entre ambas. La Pedagogía se centra en la educación, mientras que la Psicología estudia el comportamiento y los procesos mentales en general, siendo una disciplina puente entre la biología y las neurociencias, por un lado, y las ciencias sociales, por el otro.

A la hora de la verdad, el aprendizaje no deja de ser uno de los comportamientos que pueden ser estudiados por los psicólogos, pero los pedagogos se especializan en este y no en otros.

10. La Pedagogía no consiste en saber cómo transmitir información al estudiante

Actualmente se considera que la educación es un proceso en el que los estudiantes deberían ser agentes activos en su propia formación y desarrollo de competencias. Esa idea de las clases como lugares en los que los maestros recitan y los alumnos memorizan se considera anticuado: hoy se intenta que los alumnos participen en las clases al menos tanto como los profesores.

Arturo Torres Arturo Torres Psicólogo

Licenciado en Sociología por la Universitat Autónoma de Barcelona. Graduado en Psicología por la Universitat de Barcelona. Posgrado en comunicación política y Máster en Psicología social.