Psicología educativa y del desarrollo

Los 7 factores más relevantes en la calidad del rendimiento académico

Estos son los principales factores físicos y psicológicos que influyen en el éxito académico.

Los 7 factores más relevantes en la calidad del rendimiento académico
Elisabet Rodríguez Camón Elisabet Rodríguez Camón Psicología Infanto-juvenil y adultos

A la hora del estudio son muchos los factores que influyen en la capacidad final que va a disponer el estudiante para interiorizar con mayor o menor competencia los contenidos de aprendizaje. Tal como veremos a continuación, tanto los aspectos físicos como los psicológicos van a resultar igualmente determinantes para alcanzar un eficaz rendimiento académico.

El concepto de la higiene mental en el estudiante

La higiene mental del estudio se define como el conjunto de condiciones físicas, mentales y psíquicas que facilitan la tarea intelectual. En toda conducta, los éxitos o los fracasos son en un gran porcentaje la consecuencia del estado de ánimo en que se encuentra el individuo. Si el estado neurofisiológico está positivamente predispuesto al aprendizaje, es más probable que se activen las capacidades para conseguir confianza en un mismo, las cuales son considerablemente relevantes para configurar un estado motivacional adecuado en la adquisición de conocimiento. Ello está fuertemente influido por:

  • La representación interna o concepto de sí mismo (positiva o negativa), que hace referencia a la tendencia a lograr el éxito o a evitar el fracaso.
  • Las condiciones fisiológicas y el uso que se hace de ellas, como el nivel de tensión muscular, de cansancio, la activación del organismo, el nivel de relajación y el funcionamiento general del organismo.

Estos dos factores pueden ser favorecidos por la propia persona creando estados o actitudes positivas que activen al máximo la capacidad psíquica y acerquen al estudiante al éxito. Es algo posible, si se tiene en consideración que la representación interna no es un reflejo de la realidad, sino que deviene una interpretación personal derivada de las creencias particulares individuales del sujeto de tal manera que una persona se convierte en aquello que piensa sobre sí mismo. 

Una persona no podrá ser inteligente ni eficaz mientras piense lo contrario, podría decirse. Un aspecto clave, por tanto, es trabajar para el cambio de estas representaciones internas para que sean acordes a la idea de éxito o eficacia personal. Así, un elemento fundamental es adoptar una actitud positiva hacia a las capacidades intelectuales propias para lograr una mayor confianza en las propias posibilidades.

El buen estado físico y el rendimiento académico

El estudio o el trabajo intelectual es una actividad psíquica y está condicionada por la salud física y el bienestar corporal. Se distinguen los siguientes como factores intervinientes y determinantes:

Las horas de sueño

Se recomienda dormir entre 7 y 9 horas diarias. Hay que reponerse y descansar del agotamiento diario mental y físico. Por ello, más que la cantidad lo más relevante es la calidad del sueño, el cual tiene que ser reparador e ininterrumpido. Es decir, la sensación que se tiene al despertar debe ser una sensación de relajación o frescura. Así, se recomienda lo siguiente:

  • No arrastrar al lugar de descanso problemas personales, procurando su solución antes de finalizar el día o, en su defecto, dejarlos aplazados para el día siguiente.
  • Se deben suprimir o reducir, en la medida de lo posible, los alimentos o las bebidas estimulantes, como el chocolate o el café, etc., sobre todo a última hora del día.
  • Es recomendable cenar pronto, sobre las 21 horas, e ingerir alimentos ligeros y de fácil digestión.
  • No tomar tranquilizantes de forma habitual, sólo en casos excepcionales.
  • Tomar un baño caliente o caminar durante unos 15 minutos antes de ir a dormir.
  • Realizar el repertorio diario de conductas de higiene corporal y bucal y se recomienda el uso de ropa holgada que resulte adecuado. También es relevante adoptar una postura cómoda al dormir.
  • Marcar una hora fija para ir a dormir e intentar no hacer actividades que resten horas de sueño, como por ejemplo ver la TV.
  • Realizar ejercicio físico regular para que el cuerpo busque una forma de descanso natural al cansancio producido por esta actividad.
  • Practicar un rato de ejercicios de relajación antes de ir a dormir.
  • Si en unos 30 minutos no se consigue coger el sueño, se recomienda no preocuparse por ello, sino levantarse y hacer alguna actividad que facilite coger el sueño nuevamente.

La alimentación racional

Una dieta equilibrada es imprescindible para un buen rendimiento intelectual. La dieta debe ser variada y rica, incluyendo pescado, carne, huevos, vegetales, fruta, etc. No deben ser comidas muy abundantes, se recomienda almorzar fuerte, comer bien, y merendar y cenar menor cantidad. El equilibrio entre una dieta saludable y ejercicio físico regular es un factor clave.

El ejercicio físico

Se recomienda la práctica constante y continuada, en lugar de puntual y extrema. El ritmo de vida actual afectado por la prisa, los ruidos, el estrés, etc. deterioran el propio sistema nervioso y provocan la aparición de características negativas como estar más susceptible, un estado de alerta permanente, estar a la defensiva, irritable, etc.

La relajación

Muy útiles en estudiantes con tendencia a la preocupación o la ansiedad. Una dedicación de 15 o 20 minutos diarios puede resultar muy beneficioso para aumentar el rendimiento mental. En una postura cómoda con las extremidades flexionadas, ojos cerrados y dejando los músculos relajados se deja la mente en blanco. Es fundamental que durante estos minutos no haya ningún tipo de interrupción ni ruido externo. La relajación repara el organismo del cansancio tanto físico como psíquico, restableciendo una sensación de paz y tranquilidad general.

El bienestar psíquico del estudiante

Además de las condiciones físicas, tal y cómo se ha comentado anteriormente, los factores psicológicos también juegan un papel importante en el rendimiento intelectual. Aspectos como el nivel de motivación, la autoestima, la preocupación, el estado emocional general, la ansiedad... influyen en gran medida en la conducta individual. 

Puede ser, así, un ejercicio de gran utilidad el dedicar unos minutos de vez en cuando a conversar con uno mismo realizando una pequeña reflexión sobre cuál es el estado psíquico propio y ver hasta qué punto está afectando al rendimiento intelectual cotidiano.

Según Tierno (2009) los siguientes fenómenos son factores clave que influyen de forma principal sobre el nivel de bienestar emocional y cognitivo del alumno. Todos ellos interactúan y se relacionan bidireccionalmente con el estado fisiológico, propiciando una predisposición adaptativa o perjudicial para el estudio:

Nivel de autoestima

Es decir, grado de confianza que tiene en sí mismo para lograr buenos resultados académicos. Es importante ser consciente tanto de las propias capacidades como de las limitaciones. Una actitud positiva consistente en estar convencido de que con tiempo, esfuerzo e ilusión el éxito puede ser logrado, favorece el incremento de este rasgo de personalidad.

Entusiasmo

Disponer de confianza en uno mismo y deshacerse de complejos en los diferentes ámbitos de interacción (familiar y escolar) es un aspecto principal, aunque el reconocimiento por parte de los otros ayuda a potenciar este factor.

Actitud receptiva, curiosidad e interés por aprender

Es fundamental que el estudiante presente una buena orientación a adquirir nuevos conocimientos que amplíen su bagaje cultural. Los diálogos con profesores y familiares pueden enriquecer y aumentar la curiosidad e interés para aprender.

Comprensión y aceptación de los otros: capacidad que permite ser más sociable, comunicativo y generoso con los otros.

A modo de conclusión

A pesar de que de forma superficial puede parecer que la consecución del aprendizaje está exclusivamente definido por el nivel de capacidad intelectual del estudiante, en este texto se han descrito múltiples fenómenos, que en interacción recíproca, resultan indispensables para explicar el motivo por el cuál un estudiante puede estar por debajo de lo esperado en su rendimiento académico. 

Se sabe necesario, por tanto, la realización de un análisis donde se determine cuáles de todos estos elemento se encuentra alterado y proponer una serie de medidas que los re-canalicen de forma adecuada.

Referencias bibliográficas:

  • Soria, E. (2015) Técnicas de estudio eficaces. Ed: Mestas Ediciones: Madrid.
  • Tierno, B. (2009) Las mejores técnicas de estudio. Ed: Temas de Hoy: Madrid.
Elisabet Rodríguez Camón Elisabet Rodríguez Camón Psicología Infanto-juvenil y adultos

Licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona. Especialidad en Psicología Clínica (Postgrado en Actualización en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona. Máster en Psicopedagogía Clínica en el Instituto Técnico de Estudios Aplicados (ITEAP). Psicóloga infanto-juvenil y Psicopedagoga en despacho propio (Granollers) y en Centre d'Atenció Psicopedagògica Estudi (Sant Celoni).