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La práctica de ejercicio físico produce beneficios psicológicos y físicos. El running, concretamente: reduce el estrés, mejora la capacidad cardiovascular, reduce el riesgo de sufrir enfermedades, etcétera. Por tanto, para tener una vida saludable, es aconsejable que correr o practicar ejercicio físico forme parte de nuestras vidas, pues es un componente importante del bienestar.

Pero cualquier cosa llevada al extremo puede ser perjudicial, y el running no es ninguna excepción. En la actualidad, la moda del running lleva a muchas personas a obsesionarse con esta práctica. Richard Benyo, en un artículo publicado en Road Runners Club of America, afirma que “existe un lado negativo en la práctica de ejercicio físico que, poco a poco, de forma insidiosa, puede sustituir el efecto positivo”.

Adicción al running no es lo mismo que el sobreentreno

La runnorexia no es lo mismo que sobreentrenar. La obsesión por correr puede llevar a un individuo a entrenar demasiado, lo que puede causar el sobreentreno. Los síntomas del sobreentreno son a corto plazo, y tienen que ver con el periodo de recuperación y descanso. En este sentido, sí que se puede afirmar que la runnorexia está vinculada con el Síndrome de sobreentrenamiento.

La runnorexia o adicción a correr, por otro lado, es una pérdida de perspectiva del rol del ejercicio físico en la vida de la persona. Mientras una persona puede sufrir un periodo de sobreentreno porque se acerca una competición importante y ha planificado mal su puesta a punto, una persona con runnorexia padece un problema más serio. En este caso, existen aspectos psicológicos importantes: creencias irracionales, autoestima baja, etc.

Además de estos aspectos, los factores sociales son una fuente causante de este trastorno, pues la cultura y la presión social por la estética y la imagen juegan un papel importante en el desarrollo de esta patología. Por otro lado, algunos expertos también afirman que existen factores biológicos que causan esta adicción, pues parece haber una conexión entre las sustancias químicas placenteras que libera el cerebro cuando se practica actividad física (endorfinas, dopamina, etc.) y este trastorno, igual que ocurre con la adicción a las drogas. Es decir, el área cerebral del refuerzo está implicada en las conductas adictivas y obsesivas también está implicada en la runnorexia.

El psicólogo Eduardo Carreño, en una entrevista para el diario Asturias 24, explica: “Existen dos tipos de adicciones: las adicciones a sustancias (drogas) y a los comportamientos (adicción al trabajo, a las compras, al deporte, etc)". Como vemos, el caso de la adicción a salir a correr es una adicción a una actividad y el placer que genera la práctica en cuestión.

Síntomas que presenta la persona con runnorexia

La persona con runnorexia sobrevalora el running, convirtiéndolo en el elemento más importante de su vida incluso por encima de la familia, los amigos, el trabajo, etc.

Es capaz de cancelar citas o no asistir al lugar de trabajo para poder ir a correr. La fatiga o las lesiones no le impiden realizar sus sesiones de entrenamiento, ya que el malestar que siente si no realiza estas sesiones es superior a él. Su tiempo libre está destinado a correr, y su vida se mueve con una única idea en la cabeza: el running.

Los síntomas que presenta son idénticos a los del adicto a cualquier tipo de ejercicio físico (por ejemplo, el fitness). Estos síntomas aparecen cuando la persona no puede realizar la actividad física, y pueden ser: ansiedad, depresión o irritabilidad.