Se ha demostrado científicamente que el ejercicio físico aporta numerosos beneficios para la salud de las personas.

Ya sea debido al cardio o el entrenamiento con pesas, nuestro organismo lo agradecerá la práctica deportiva notablemente. Sin embargo, esta última forma de entrenamiento (con pesas) suele asociarse solamente a aquellas personas que buscan mejorar su estética corporal, y a ojos de algunos individuos, es menos efectivo para mejorar el cardio.

Beneficios de entrenar con pesas

Pero, ¿realmente es así? ¿cuáles son los beneficios de entrenar con pesas? En las siguientes líneas puedes encontrar las respuestas a estas preguntas.

1. Reduce el estrés

El entrenamiento físico en general ayuda a reducir el estrés, y el entrenamiento con pesas también lo hace. Además de ser una manera ideal de liberar las tensiones después de un largo día de trabajo, el entrenamiento con pesas nos relaja después de la sesión intensa con mancuernas o pesos libres.

Los estudios sugieren que esta forma de entrenamiento aumenta la producción de norepinefrina (noradrenalina), un neurotransmisor que puede moderar la respuesta del cerebro al estrés. Asimismo, reduce los niveles de cortisol, una hormona que regula y moviliza la energía en situaciones estresantes, pero que en exceso o en situaciones innecesarias causa efectos secundarios.

2. Vivirás más

El ejercicio físico es salud y el entrenamiento de fuerza ayudan a vivir más. Puesto que esta última forma de ejercicio ayuda a aumentar la masa muscular, un estudio de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), encontró que a mayor masa muscular, menor probabilidad de morir de manera prematura.

Por tanto. el entrenamiento con pesas ayudaría a aumentar la esperanza de vida de la personas.

3. Ayuda a dormir mejor

El entrenamiento con pesas ayuda a dormir mejor, porque estimula la liberación de serotonina, que permite aumentar los niveles de melatonina en el cuerpo, una hormona que interviene en la sincronización del ciclo natural del sueño y la vigilia.

Un estudio llevado a cabo en 2012 demostró que los sujetos que realizaban entrenamiento de resistencia tres días por semana mejoraron la calidad del sueño en comparación con los que no entrenaban.

4. Pérdida de grasa

Es frecuente que muchos individuos asocian la pérdida de grasa al entrenamiento aeróbico, pensando que al correr largas distancias el cuerpo quema mucha más grasa. Sin embargo, los estudios sugieren que el entrenamiento con pesas de alta intensidad no solo quema calorías durante el entrenamiento, sino también después, pues aumenta el metabolismo y, por tanto, se siguen quemando calorías durante las siguientes 24 horas después de la sesión de entrenamiento.

5. Quemarás más calorías mientras descansas

Con el tiempo, el incremento de masa muscular provoca que el metabolismo basal aumente.

El metabolismo basal son las calorías que se queman cuando no realizamos actividad física, es decir, es la energía necesaria mantener el correcto funcionamiento de los órganos, la respiración, la temperatura corporal, etc. Esto provoca que, incluso cuando descansamos, nuestro cuerpo esté quemando más calorías.

6. Más fuerza

Si nuestro deseo es aumentar la fuerza, el levantamiento de pesas es, sin duda, el entrenamiento por excelencia.

Eso no quiere decir que ésta sea la única capacidad física que podemos trabajar con este método, pues con el levantamiento de pesas es posible trabajar la fuerza, la resistencia, la velocidad… Ahora bien, la mejora en las diferentes cualidades físicas va a depender de distintas variables, como el volumen o la intensidad, etc.

7. Huesos más saludables

Una mayor masa muscular no es el único resultado positivo de levantar pesas, sino que los huesos también se fortalecen. Según una investigación, el entrenamiento con pesas incrementa la densidad ósea y los niveles de osteocalcina, un indicador del crecimiento óseo, en un 19%.

8. Mejora la resistencia y también la capacidad cardiovascular

El entrenamiento de fuerza tiene sus beneficios, igual que los tiene el entrenamiento aeróbico, y aunque la gran mayoría de personas suelen asociar el entrenamiento de pesas solamente al entrenamiento de fuerza, el ejercicio combinado parece ser la mejor opción para mejorar ambas cualidades físicas.

Una metodología que emplea ambas formas de entrenamiento es el entrenamiento mixto. Este enfoque fortalece los músculos, proporciona beneficios cardiovasculares, y según una investigación L.H. Willis, que se realizó 2012, comprobó, los beneficios de esta forma de entrenamiento son mayores que por separado.

9. Reduce el riesgo de sufrir lesiones

Puesto que el entrenamiento con pesas reduce la fuerza de los huesos, los tejidos conectivos y las articulaciones, también reduce la posibilidad de sufrir lesiones y prevenirlas. Las articulaciones, los tendones y los ligamentos fuertes son esenciales para prevenir el dolor de la osteoporosis, y también para mejorar el rendimiento deportivo.

10. Te ayuda a correr más y a rendir mejor en muchos deportes

Por tanto, el entrenamiento con pesas ayuda a los deportistas a rendir más cuando se combina con otros tipos de entrenamiento. Por ejemplo, un deportista de 200 metros lisos que trabaje la resistencia anaeróbica con sprints, también puede aumentar la velocidad si hace ejercicios de fuerza con pesas para el tronco inferior.

11. Adherencia a la dieta

Es más fácil seguir una dieta cuando entrenamos. Esto es lo que sugiere un estudio de la Universidad de Pittsburgh, que contó con una muestra de 169 sujetos con sobrepeso. Según los resultados, aquellos sujetos que entrenaron y siguieron una dieta pudieron controlar la ingesta diaria de 1500 caloría en comparación con aquellos que no entrenaron con pesas. Asimismo, estos últimos comían más cantidad de azúcar y productos ricos en grasa.

12. Mejora la salud del corazón

Aunque el entrenamiento con pesas no sea conocido como un ejercicio cardiovascular, también mejora la salud del corazón. Los estudios sugieren que las rutinas de resistencia con pesas reducen la presión arterial, en algunos casos de manera tan efectiva como los medicamentos. La American Heart Association recomienda a los adultos la realización de entrenamientos de pesas al menos dos veces por semana.