Así empezó a existir este ámbito de conocimiento.

La filosofía occidental tiene una larga historia y tradición. Sus inicios suelen atribuirse a los pensadores griegos, quienes han marcado de manera importante nuestra forma de interpretar el mundo. De hecho, en gran parte es por esto que la cultura helénica se conoce como “la cuna de la civilización occidental”.

En este artículo haremos un recorrido general por los orígenes de la filosofía, comenzando por los presocráticos, y pasando por Sócrates, Platón y Aristóteles.

Los orígenes de la filosofía occidental

La filosofía occidental nació en Mileto, Jonia, que era una colonia griega ubicada en Asia. Entre otras cosas, Mileto era una ciudad cosmopolita donde convivían personas con distintas creencias religiosas y había una gran diversidad cultural. Es decir que, había gente con muchas perspectivas y creencias distintas.

Asimismo, fue en Mileto donde por primera vez se cuestionaron de manera importante los mitos religiosos y se idearon las primeras legislaciones, lo que finalmente hizo que la gente se alejara de los pensamientos mágicos o sobrenaturales.

En estos momentos, el ocio (el tiempo libre) se dedicaba precisamente a desarrollar este pensamiento basado en lo natural, lo existente y lo concreto. De hecho, a partir de esto (de la palabra “ocio”, en griego), surgió la palabra “escuela”, aunque su significado actual está bastante alejado al de “tiempo libre”.

Tales de Mileto se considera el primer filósofo de occidente, ya que fue el primero en explicar los fenómenos del mundo con base en explicaciones de la naturaleza, y ya no a través de la pura mitología. Eso sí, la filosofía seguía siendo una tarea con un importante componente de especulación, dado que aún no existía la ciencia tal y como la conocemos, y por otro lado la transmisión de la cultura era fundamentalmente oral.

Los filósofos que se formaron en el mismo periodo que Tales de Mileto son conocidos como los presocráticos. Después de ellos, con la llegaba de Sócrates, hubo un cambio muy importante en la cosmovisión occidental, por lo que se considera una nueva etapa en historia de la filosofía (los socráticos). Finalmente, son los discípulos de Sócrates quienes cierran la primera etapa de la filosofía antigua.

1. Los presocráticos

Los presocráticos comprendían y analizaban los orígenes del universo a través de relatos mágico-religiosos y mitos. En este momento, la naturaleza no era el terreno de lo material que está a disposición de la actividad humana, como si fueran dos elementos separados.

Por el contrario, la naturaleza está más cercana a la idea de fuerza potencia o energía, intrínseca al propio ser humano. No había esta radical disociación entre naturaleza y cultura, como no lo había entre cuerpo y mente. Por la misma razón, el conocimiento de lo natural no venía dado por explicaciones cuantitativas y racionales, sino por una comprensión más cercana a la estética, la ética o la ontología.

Los presocráticos son en su mayoría originarios de Asia Menor, con lo cual, gran parte de su pensamiento converge con las filosofías orientales. De hecho, por la historia de movilización de un territorio a otro, en gran parte mediada por disputas y guerras, las ciudades jónicas tenían una gran relación con Oriente. Parte de esta relación tuvo como fruto, por ejemplo, el desarrollo de la escritura, el cálculo y la astronomía.

2. Sócrates

La historia de los orígenes de la filosofía se divide principalmente antes y después de Sócrates. Es así porque con Sócrates se abandonaron finalmente las explicaciones mágico-religiosas y se buscaron respuestas racionales sobre los fenómenos del mundo. Del mito se pasó al logos (la razón o la palabra), lo que se posiciona como la base para crear conocimiento, hasta nuestros días.

Este conocimiento se adquiere por medio de preguntas, porque son lo que permiten la discusión racional, y para hacer esas preguntas es necesario tener dudas sobre todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Es decir, mantenernos alertas, curiosos y un poco escépticos ante los fenómenos del mundo.

Lo que cambia a partir de su filosofía es la forma de comprender la justicia, el amor, la virtud (similar al “alma”), la ética y la moral, y el conocimiento del ser. Para Sócrates, la virtud y el conocimiento están fuertemente conectadas, así como lo están la ignorancia y el vicio.

Los registros escritos que tenemos sobre Sócrates no fueron escritos directamente por él, sino por sus discípulos más conocidos: Platón y posteriormente Aristóteles.

3. Platón

Platón se llamaba en realidad Aristocles, era descendiente de una familia aristocrática y era familiar de último rey de Atenas. Pero, cuando la oligarquía condenó a Sócrates, pronto creó afinidad con la idea de democracia. No obstante, fueron los mismos demócratas atenienses quienes culminaron la condena de Sócrates, con lo cual queda nuevamente decepcionado.

Entre estas y otras experiencias, Platón desarrolla una teoría de Estado basada en vida y los asuntos políticos de la polis (la ciudad). Después de alejarse por mucho tiempo de Atenas, vuelve funda en los jardines de Academos, la primera universidad del mundo, que recibió el nombre de Academia.

Para Platón, el conocimiento no solamente se alcanza a través de la razón, sino a través del afecto, o más bien de amor (a la sabiduría). Estableció una serie de mitos que ilustran cómo las ideas abstractas se mezclan con la dimensión de lo concreto.

Sus textos están escritos en la forma de diálogos, y algunos de los más famosos son Fedro (sobre el amor y la belleza), Fedón (sobre la inmortalidad del alma), el Banquete, el Gorgias y quizá la más representativa: la República, donde plasma una serie de utopías sociales que siguen siendo discutidas hasta nuestros días.

4. Aristóteles

Aristóteles es el discípulo de Platón más popular en la historia de la filosofía. Fundó su propia escuela, que estaba dedicada a Apolo Licio, por lo que se llamó el Liceo. Aristóteles pensaba que los elementos de la realidad eran singulares y eran las cosas mismas. Desarrolló la idea de “sustancia” y la dividió en tres tipos: la sustancia sensible y perecedera, la sustancia sensible y externa y la sustancia inmóvil.

La filosofía de Aristóteles se considera una filosofía realista, en tanto que, a diferencia de Platón quien desarrollaba “las ideas”, Aristóteles quería ver las cosas en sí mismas, como entes dinámicos, individuales y concretos. Para él, la esencia de un objeto es el objeto mismo.

Según este filósofo, todos los seres vivos tenemos un alma, que es la potencia de la vida, de cuerpo. Pero las almas no son las mismas para todos, con lo cual hay distintos tipos de potencias. Por ejemplo, hay un alma nutritiva, un alma motriz o un alma sensible.

Así mismo, según Aristóteles, la diferencia entre los seres humanos y los demás seres vivos es el intelecto activo, que reflexiona sobre la actividad del conocimiento ante los datos que produce, es inmortal y es el que nos define como seres racionales.

Las obras que hemos heredado de Aristóteles hablan sobre Lógica, Física, Ética y Política, Retórica, Poética y Metafísica. La primera de ellas es Categorías, y entre las últimas se encuentra Arte retórica y Poética.

Referencias bibliográficas:

  • Brun, J. (2002). Los presocráticos. Publicaciones Cruz: México.
  • Unboxing Philosophy. (2015). Orígenes de la filosofía [Video] Recuperado 23 de mayo. Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=flOJubw6SG0.
  • Xirau, R. (2000). Introducción a la filosofía. UNAM: México.