Repasar las especies que conforman a los homínidos muestra un progresivo aumento del tamaño del cráneo. Wikimedia Commons.

El nombre de nuestra especie, la del ser humano actual, es el de Homo sapiens. El hombre que sabe. Este tal vez algo pretencioso nombre es el que nos hemos dado a nosotros mismos. Pero el ser humano actual no ha salido de la nada: somos uno más de los diferentes productos de la evolución que han tenido la suerte de sobrevivir. Y es que a lo largo del camino diferentes especies, tanto de antepasados directos como de descendientes de alguno de ellos, han ido desapareciendo a lo largo de la historia. Al conjunto de estas especies, muy parecidas a la nuestra, las hemos denominado históricamente homínidos.

¿Qué es un homínido exactamente? Vamos a hablar de ello a lo largo de este artículo.

Los homínidos: principales características

Tradicionalmente y hasta hace muy poco, denominábamos homínido a todo ser actual o pasado que ha formado parte del género humano, siendo antepasado o estando emparentado con el ser humano actual: el Homo sapiens. Desde esta concepción de la palabra homínido, nuestra especie es en la actualidad la única superviviente, si bien han existido un gran número de ellas que han ido extinguiéndose, en algunos casos incluso coexistiendo y mezclándose con el sapiens (como por ejemplo el neandertal).

Este género se caracteriza por originarse en África hace alrededor de seis millones de años, presentando la particularidad de haber evolucionado de tal manera que podían mantenerse erguidos y desplazarse de forma bípeda (si bien los primeros antepasados lo hacían con dificultad). Este bipedismo está asociado a la presencia de cambios en la osamenta e incluso la fisionomía corporal, presentando variaciones en las extremedidads inferiores, la pelvis (que debe fortalecerse y hacerse más amplia para poder soportar el peso) e incluso la forma de la columna vertebral. La cara y los dientes también han ido poco a poco sufriendo cambios, perdiendo y modificándose piezas dentales a la par que ha ido variando la alimentación y aplanándose el rostro.

Otra de las características principales de los homínidos es el progresivo aumento del volumen cerebral, siendo proporcionalmente mayor que el de otros simios en relación a su envergadura. Este desarrollo ha permitido un cada vez mayor desarrollo cognitivo y la aparición de una capacidad de socialización e intelecto cada vez más notorios, que nos ha permitido fabricar y utilizar herramientas o crear arte.

Hasta este momento hemos estado haciendo un breve repaso de las características de lo que la mayoría de nosotros hemos considerado homínido hasta hace poco. Sin embargo, recientemente se ha producido un pequeño cambio en la clasificación y la definición de homínido (si bien aún no goza de gran expansión): se consideran homínidos al conjunto de seres que forman parte de la familia Hominidae, incluyendo a un gran número de especies de grandes primates tales como los chimpancés, bonobos, gorilas, orangutanes y jibones.

¿Homínidos u homininos?

Como hemos visto, el término homínido ha cambiado a lo largo de la historia y hasta ahora el término utilizado con tal de designar al conjunto de especies que han ido formando parte del género humano y a sus antepasados con una forma más humanoide. Sin embargo, existe un término que también nos incluye y que a veces puede inducir a confusión: el de homininos.

Este término parte de la creación de la subfamilia evolutiva Homininae, que hace referencia y engloba a un conjunto de seres y especies con características y antepasados semejantes que básicamente incluye a la tribu Hominina (que incluiría a seres humanos actuales, especies del género Homo extintas y sus antepasados, como los ), junto a las especies del género Pan (chimpancés y bonobos) y la tribu Gorillini cuyos representantes serían los gorilas. Además, dentro de esta categoría encontramos a los Hominini, conocidos en casellano como homininis. Asimismo, dentro de los Hominini encontraríamos al género Pan (chimpancés y bonobos) y a los monininos bípedos, de los cuales los únicos representantes vivos somos los sapiens.

Sin embargo, a pesar de que según la nueva clasificación el ser humano y el resto de los pertenecientes al género Homo (sapiens, neanderthalensis…) hasta ahora forman ahora de la tribu hominini junto con los chimpancés, lo cierto es que esta entra dentro de la familia Hominidea y de la familia Hominoidea, con lo que seguiría siendo correcto seguir considerándonos homínidos. Simplemente estaríamos haciendo referencia a una clasificación más grande en la que también estarían incorporadas las familias, subfamilias y géneros que incluyen a los orangutanes y gibones.

Algunas de las principales especies conocidas

El ser humano actual es el único superviviente del género homo, habiéndose extinguido el resto de especies que nos han acompañado o precedido a lo largo de la historia. Pero estas han sido múltiples. Aunque existen más e incluso se especula que pueden haber otros antepasados o especies extintas que aún no conocemos, a continuación os indicamos algunas de las más reconocidas.

Hay que tener en cuenta las especies que vamos a indicar son las que hasta hace poco considerábamos homínidos pero que ahora entrarían dentro de los homininos, con lo que no vamos a hacer referencia a especies como el chimpancé, el gorila, el orangután o los gibones.

1. Ardipithecus ramidus

Si bien probablemente es el más desconocido de los que vamos a comentar, el Ardipithecus ramidus es el más antiguo de nuestros antepasados bípedos que se conocen, con lo que su descubrimiento tiene importancia. Su representante más conocido es Ardi, de los restos del cual se ha recuperado gran parte.

Esta especie caminaba solo sobre sus piernas, pero tenía algunas dificultades anatómicas que hacía que no poseyera una alta capacidad de desplazamiento: los pulgares de los pies no eran aún paralelos al resto de dedos como el de nuestros pies sino oponible. Si bien poseian una dentición similar a la de los simios, lo cierto es que era mucho más reducida. Aún eran de pequeño tamaño, y existía dimorfismo sexual en que los machos eran más grandes que las hembras.

2. Australopithecus anamensis

Una de las especies de australopithecus más antigua y de la que se conservan muy pocos restos, se trata de un homínido con características aún muy semejantes a las de los simios. El esmalte de su dentición hace pensar que su alimentación no era únicamente de fruta sino que posiblemente fuera omnívoro. Su dentición aún conservaba molares y premolares asimétricos, y poseía una mandíbula robusta en el que se aposentaban unos largos incisivos y caninos. Se considera evolución de los ardipithecus.

3. Australopithecus afarensis

Este tipo de australopithecus es el que probablemente tenga mayor popularidad, siendo la archiconocida Lucy miembro de esta especie. La capacidad craneal aumentaba con respecto a sus antepasados con un volumen craneal de alrededor de 480 cm cúbicos, pudiendo llegar a un tamaño similar al de un chimpancé actual pero en un cuerpo relativamente más pequeño (el promedio no superaría el metro y medio en el caso de los machos, más grandes que las hembras).

Aunque bípedos, la forma de manos y pies deja claro que aún estaban adaptados a la vida arborícola. Los caninos están bastante empequeñecidos en comparación a otras especies anteriores. Se cree que su alimentación era principalmente a base de fruta, no siendo su dentición especialmente apta para el consumo de carne.

4. Homo habilis

Se trata del primer representante del género Homo, el homo habilis se caracteriza por la presencia cráneos más redondeados aunque aún con cierto prognatismo. De pequeño tamaño, se considera que es el primero de los homininis que emplea herramientas de manera habitual (si bien algo toscas de piedra, en forma de lascas).

Su capacidad craneal era de alrededor de 600 cm cúbicos. Se sabe que cazaban, algo que deja ver que probablemente ya empezaban a desarrollarse habilidades cognitivas, estratégicas y comunicativas más complejas.

5. Homo erectus

De huesos más gruesos y capacidad craneal superior a las de sus antepasados (con un volumen de entre 800 y 1000 cm cúbicos), su pelvis se asemeja ya al del ser humano actual. Se asocia a esta especie el inicio del dominio del fuego, así como la elaboración de las primeras hojas bifaces. Eran cazadores nómadas y sociables, cooperando con otros grupos para cazar.

Se ccree que las últimas poblaciones pudieron haber llegado a coexistir con el Homo sapiens en Asia, y fue probablemente una de las primeras especies de homínido que viajaron fuera de África hacia Eurasia.

6. Homo antecessor

Con una capacidad algo mayor que la de erectus (de entre 1000 y 1100 cm cúbicos), se caracteriza por ser la primera especie considerada europea (sus restos han sido principalmente hallados en Atapuerca). Físicamente, eran gráciles (si bien la mayoría de restos son de infantes) y tenían características faciales parecidas a las del Homo sapiens. Su altura era bastante mayor que la de otras especies, llegando al metro ochenta.

Se cree que puede ser antepasado del neandertal y tal vez de nuestra propia especie, siendo probablemente el último nexo entre nuestras dos especies. Asimismo, se ha observado que cometía canibalismo.

7. Homo neanderthalensis

La última especie homínida que se extinguió, desconociéndose aún los motivos exactos, y que convivió y compartió espacio con el ser humano actual durante mucho tiempo, hasta hace unos 30.000 años. El hombre de neanderthal era una especie adaptada al clima de una Europa prácticamente glacial. Tenían arco superciliar prominente, la frente algo más achatada que los miembros de nuestra especie, y el cráneo algo más proyectado hacia atrás.

De gran fortaleza física aunque de una altura menor (alrededor de 1,65m), su capacidad craneal (aproximadamente de 1500cm cúbicos) incluso superaba a la nuestra (alrededor de 1400). Se sabe que poseían elementos culturales avanzados, practicando ceremonias tales como el enterramiento. También cuidaban de ancianos y enfermos, y sus herramientas estaban bastante desarrolladas a pesar de ser aparentemente simples. Poseían probablemente un sistema de lenguaje no apoyado totalmente en la articulación de sonidos con la boca y la faringe, y eran grandes conocedores del medio.

8. Homo sapiens

Nuestra especie es la más reciente de las citadas hasta el momento. Sin arcos superciliares y de una capacidad craneal elevada (aunque como hemos visto en los neandertales, algo menor que la suya), los humanos modernos mostraron una gran facilidad para conquistar todo tipo de ecosistemas. Las primeras construcciones creadas fueron probablemente obra de nuestra especie, y uno de los principales elementos más distintivos es que con este grupo aparecen las pinturas rupestres (si bien algunos autores consideran que muchas también son atribuibles a los neandertales).

Los sapiens aparecimos en África, emigrando primero a Asia y luego a Europa (donde se encontraría con los neandertales) en algún momento entre hace 200000 y 150000 años.

9. Otras especies

Estas son solo algunas de las pocas que han recibido mayor reconocimiento por parte de la sociedad y que resultan más conocidas para la mayoría de nosotros. Sin embargo, hay muchas más. Además de las anteriores, por el momento, se han estudiado otras tales como las que siguen, si bien la consideración de unas u otras como especies diferenciadas o como subespecies no siempre está clara:

  • Australopithecus garhi
  • Australopithecus africanus
  • Paranthropus aethiopicus
  • Paranthropus robustus
  • Paranthropus boisei
  • Kenyanthropus platyops
  • Homo gautengensis
  • Homo georgicus
  • Homo ergaster
  • Homo heidelbergensis
  • Homo floresiensis
  • Homo rudolfensis
  • Homo rhodesiensis
  • Homo helmei
  • Homo sapiens idaltu (posible subespecie del homo sapiens)