Una ayuda para distinguir entre sí estos conceptos. Magritte.

La capacidad de comunicarse es fundamental para el ser humano. Ser capaz de expresar información a los demás de manera que puedan entenderla y de ser capaces de comprender lo que los demás puedan estar diciéndonos nos permite mantener el contacto y la convivencia con otros. De hecho no solo los humanos, sino también otros muchos animales necesitan ser capaces de establecer relaciones en que prime la comprensión mútua. Para ello utilizamos una serie de elementos simbólicos que nos sirvan de representación de lo que queremos comunicar.

De una manera técnica, podemos decir que empleamos significantes para comunicar significados. ¿Qué son estos dos términos? ¿Qué diferencias hay entre significado y significante? Vamos a hablar sobre ello en este artículo.

Una definición de estos conceptos de la lingüística

Para poder establecer la existencia de diferencias entre significado y significante primero tenemos que determinar qué es cada uno de dichos conceptos.

Significado

En lo que respecta al significado, el concepto detrás de este término es altamente conocido por la mayoría de personas, siendo un vocablo muy utilizado en nuestro día a día.

Entendemos como significado de algo a la idea que se pretende expresar a través de un elemento. Es decir, si el lenguaje es un elemento simbólico, el significado sería aquello que quiere simbolizarse o representarse por medio de una palabra o símbolo. Dicho en un sola palabra, se trata del concepto.

Así, si utilizamos la palabra perro la palabra en cuestión no es más que un símbolo a través del cual llegamos al concepto o idea que tenemos de un cánido. El significado es la idea en cuestión, aquello a lo que nos referimos cuando expresamos algo. Lo representado.

Significante

Si bien el término significado es habitual en el lenguaje de la mayoría de las personas y el concepto al que se refiere está generalmente claro, no ocurre lo mismo cuando hablamos del significante. Y, sin embargo, es lo único que percibimos realmente a través de los sentidos cuando nos comunicamos.

Denominamos como significante a aquel estímulo o elemento que empleamos con el fin de hacer referencia a un concepto determinado. Estaríamos hablando de la parte física y perceptible sensorialmente: el signo.

Es importante tener en cuenta que el significante puede aparecer en modalidades muy diversas: es posible emplear el lenguaje a nivel oral para producir significantes que el oyente pueda percibir mediante la audición, pero también podemos generar palabras escritas. Estas dos son los principales medios en los que solemos pensar al hablar de signos para comunicarse, pero no son los únicos. Y es que es posible imbuir gestos con un significado diferenciado, como ocurre por ejemplo en el idioma de signos.

También puede utilizarse dibujos o incluso símbolos abstractos siempre y cuando transmitan una idea que pueda ser entendida. Incluso se podría utilizar el dibujo de símbolos sobre la piel para transmitir el significado a través del tacto.

Con ello podemos ver que las posibilidades para generar significantes para un concepto o significado es prácticamente ilimitada, pudiendo emplearse cualquier modalidad sensorial siempre y cuando pueda ser utilizada como elemento comunicativo con significado propio.

Principales diferencias entre significado y significante

Habiendo visto una breve definición de cada uno de ambos conceptos, puede resultar sencillo observar la principal diferencia entre significante y significado. Sin embargo hay que tener en cuenta que en realidad estamos entre dos conceptos que si bien hacen referencia a aspectos diferentes, precisan el uno del otro para existir.

Sin significante no podríamos hacer referencia a algo, mientras que sin significado las palabras o elementos que forman el significante carecerían de utilidad alguna.

1. Diferencia fundamental: ¿qué es?

Y es que mientras el significante hace referencia a la forma de denominar o hacer referencia a un algo determinado, el significado hace referencia al concepto, objeto o ente al que pretendemos referirnos con el significante.

2. Distinta naturaleza

Otra diferencia que se puede comentar respecto a significado y significante es su naturaleza: el significado es un constructo, una idea que representa una realidad pero que en sí no tiene ningún componente físico aunque el concepto sí haga referencia a él. Por otro lado el significante es puramente físico, siendo la representación expresada de dicho concepto a través de un elemento simbólico como la palabra.

3. Proporcionalidad significante-significado

La relación entre significante y significado tiende a ser desigual: si bien un mismo significante puede hacer referencia a diferentes conceptos en función de la situación, la intencionalidad o el contexto en que se produzca, por norma general observamos que lo más frecuente es que un mismo significado tenga múltiples significantes que hagan referencia a él. Estaríamos hablando de polisemia en el primero de los casos y de sinonimia en el segundo.

4. Variabilidad temporal

Otra posible diferencia, que hemos mencionado en la explicación previa, tiene que ver con su relativa invariabilidad temporal.

Y es que el significado detrás de un significante, por norma general y debido al hecho de que es una idea, tiende a permanecer relativamente estable (aunque puede haber cambios en función del entendimiento que se tenga del concepto en sí) a través del tiempo.

Sin embargo, el lenguaje evoluciona y fluye a gran velocidad, naciendo y muriendo diferentes maneras de expresar lo mismo. De este modo, los significantes que hacen referencia a un significado tienden a variar según evoluciona la manera de expresarse, siendo bastante más inestables.

5. Transculturalidad

Además de los anteriores, podemos encontrar otra diferencia en lo que se refiere a las variaciones existentes en función de la cultura o la localización. Así, un mismo concepto tendrá en diferentes países y en diferentes lenguas maneras muy diferentes de expresarse. Aunque en este sentido cabe tener también gran precaución, porque no solo el significante puede variar: un mismo concepto puede ser interpretado de maneras muy distintas. Por ejemplo el amor, el valor, la lealtad, la familia o el trabajo pueden tener connotaciones muy diversas en función de la cultura.

Asimismo, es incluso puede no existir un concepto concreto en determinadas culturas, algo que imposibilita la comprensión de vocablos vinculados a ello. Esto no significa, sin embargo, que no sea posible llegar a generar la comprensión de un concepto o significado a través de significantes vinculados a otros significados cercanos.