Ante la aparición y manifestación de una determinada psicopatología, aparece de forma inherente una alteración del estado afectivo o emocional.

Habitualmente, este tipo de expresiones psicológicas tienden a confundirse puesto que se suelen emplear de forma incorrecta e indistinta. Con el fin de conocer de manera concreta la definición de las desviaciones del afecto, hemos realizado un listado con los principales trastornos de la afectividad.

¿Qué es la afectividad?

La afectividad se define como el conjunto de estados y tendencias que una persona vive de forma propia e inmediata, es decir que presenta una naturaleza principalmente subjetiva.

Además, influye considerablemente en la conformación de la personalidad y la conducta del sujeto, siendo por tanto trascendental en el desarrollo psicológico del individuo y se asocia intrínsecamente a la propiedad comunicacional puesto que esta es una de sus finalidades fundamentales. Se suelen indicar empleando parejas de términos antagónicos como alegría/tristeza, placer/dolor, agradable/desagradable, etc.

En la definición del DSM, el afecto se entiende como la conducta que expresa la experiencia subjetiva de un estado de ánimo, o lo que es lo mismo, la emoción. Así, este concepto se vincula a un fenómeno más cambiante y breve, mientras que el humor se refiere a emociones sostenidas y más permanentes.

1. Alegría patológica

Se refiere a un estado extremo de euforia e hiperactividad y se relaciona con la presencia de un episodio maníaco o un cuadro orgánico denominado «moria», el cual se caracteriza por un exceso de excitación, comportamientos pueriles y tendencia a realizar juegos de palabras.

2. Tristeza patológica

Conjunto de sintomatología basada en un sentimiento intenso de pena, tristeza y aflicción en la que la persona experimenta una disminución significativa del interés por el entorno. Es usual en episodios depresivos.

3. Angustia patológica

Se trata de una manifestación relativa a un incremento notable del estado de tensión fisiológica acompañada de una sensación permanente de temor intenso, como un estado de alerta continua. Esta desviación es frecuente en trastornos de ansiedad, principalmente.

4. Indiferencia o frialdad afectiva

Se refiere a un estado de ausencia de experimentar sensaciones afectivas y suele ir vinculada a la apatía o reactividad emocional escasa. Se suele dar en cuadros esquizofrénicos, en patologías de personalidad histriónica, en alteraciones orgánico-cerebrales o endocrinas.

5. Anhedonia

La anhedonia se define por la incapacidad para experimentar placer y es frecuente en la esquizofrenia y la depresión.

6. Paratimia o inadecuación afectiva

En esta alteración se produce una incongruencia entre la afectividad expresada por la persona y la situación contextual en la que se manifiesta. Es propia tanto de trastornos esquizofrénicos como en cuadros orgánico-cerebrales.

7. Labilidad emocional o afectiva

Esta patología se caracteriza por cambios repentinos del afecto combinados con la incapacidad para contenerse emocionalmente. Es propia de las demencias y cuadros pseudobulbares. En este último síndrome se pueden dar ataques incontrolables de risa o llanto, más frecuentemente los segundos.

8. Distimia

Este estado se define por la manifestación de un ánimo permanente bajo, con escasas fluctuaciones. En el DSM V, se distingue el trastorno distímico o, lo que es lo mismo, el trastorno depresivo persistente. Tiene carácter crónico aunque la intensidad de la sintomatología es menor que en el trastorno depresivo.

9. Disforia

Se entiende como una sensación de malestar emocional general, con un ánimo depresivo y presencia de ansiedad e inquietud cognitiva, más que fisiológica. Se ha observado una significativa presencia en trastornos de la identidad sexual.

10. Aprosodia

Esta patología se define por una alteración en la utilización del lenguaje afectivo, más concretamente en la prosodia (tono, ritmo, acento, entonación) y modulación emocional. Esta afectación se encuentra en enfermos de Parkinson o en pacientes que han sufrido una lesión en el hemisferio cerebral derecho.

11. Alexitimia

En este caso, también se produce una alteración en el lenguaje emocional, aunque referido a los aspectos proposicionales del lenguaje. Es decir, la persona es incapaz de encontrar una palabra que exprese su estado afectivo. Es frecuente en los trastorno por dolor crónico.

12. Rigidez afectiva

En esta afectación se pierde la habilidad para modular y modificar las emociones experimentadas y se asocia a episodios de manía, depresión o en la esquizofrenia.

13. Ambivalencia o ambitimia

En esta manifestación se da simultáneamente la expresión de emociones contrarias sobre un mismo objeto o fenómeno. Se encuentra en diversos trastornos de personalidad co mo también puede ocurrir en sujetos no clínicos.

14. Neotimia

Se define como un sentimiento «de nueva aparición», ante el cual el paciente afirma no poder reconocerlo en sí mismo o haberlo experimentado anteriormente. (estados emocionales robados o impuestos). Se suele asociar con la psicosis, la epilepsia o el consumo significativo de tóxicos.

15. Apatía

Falta de motivación, ausencia de «ganas para hacer cualquier cosa» e indiferencia hacia la estimulación externa recibida que se atribuye a estados depresivos.

16. Abulia

Se define como la incapacidad para realizar cualquier acción de forma voluntaria, falta de energía para responder conductualmente. Se relaciona con aquellas patologías de disminución de la motivación en población clínica infantil.

Referencias bibliográficas:

  • CEDE (2012) Manual CEDE de Preparación PIR, Psicopatología. VOL.1.
  • Casado, M. (2015) Manual de Preparación para el Examen PIR vol. 1” Editorial MAD.