Psicología clínica

Trastorno de Personalidad por Evitación: ¿timidez extrema?

Este trastorno de la personalidad aparece en personas que se aíslan y evitan contextos sociales.

Trastorno de Personalidad por Evitación: ¿timidez extrema?
Arturo Torres Arturo Torres Psicólogo

El conocido como Trastorno de Personalidad por Evitación es un tipo de trastorno de personalidad caracterizado por la evitación de las relaciones sociales llevada al extremo. Por resumirlo de un modo muy superficial, es un desorden en el que la timidez producida por el miedo a dar una mala imagen ante los demás lleva a la persona a aislarse y a evitar interactuar con otros.

A continuación veremos los síntomas, causas y tratamientos utilizados para mejorar el bienestar de las personas diagnosticadas con este trastorno.

¿Qué es el Trastorno de Personalidad por Evitación?

También conocido como Trastorno de la Personalidad Ansiosa, o simplemente como trastorno de evitación, este desorden tiene como característica fundamental la fuerte inhibición social. Esto significa que las personas con este patrón de comportamiento intentan siempre mantener un perfil muy discreto, no llamar la atención y siempre que pueden se mantienen al margen de los demás.

En el manual diagnóstico DSM IV, pertenece al grupo C de los trastornos de la personalidad, el de los desórdenes ansiosos, junto con el Trastorno de la Personalidad por Dependencia y el Trastorno Obsesivo-Compulsivo de la Personalidad.

Síntomas

Los principales síntomas del Trastorno de Personalidad por Evitación son los siguientes. En cualquier caso, hay que tener claro que el diagnóstico de este trastorno (y el del resto de trastornos psicológicos) solo puede ser realizado por un profesional de la salud mental, examinando caso por caso.

1. Aislamiento deliberado

Las personas que presentan este trastorno se recluyen en sus casas o en sus habitaciones durante periodos mucho más largos de lo normal, y en la medida de lo posible evitan relacionarse con otras personas.

2. Ansiedad en contextos sociales

Cuando hay personas cerca, en especial si son desconocidas, es frecuente que aparezcan signos de ansiedad, como el aumento de la frecuencia cardíaca, los temblores y las dificultades al hablar (lo cual contribuye a que se evite hablar). Por consiguiente, sus habilidades sociales son malas.

3. Extrema sensibilidad a la crítica

Las evaluaciones negativas de los demás dirigidas hacia uno mismo tienen efectos devastadores en las personas con Trastorno de Personalidad por Evitación, lo cual hace que se sientan humillados y rechazados con gran facilidad.

4. Baja autoestima

Otra de las características de estas personas es que tienen muy poca confianza en sus capacidades, y en sus creencias se plasma un claro sentimiento de inferioridad.

5. Fantaseos escapistas

Estas personas tienden a fantasear con frecuencia sobre cómo les gustaría que fuesen sus vidas.

6. Desconfianza

El miedo a dar una mala imagen pública hace que se tienda a desconfiar de los demás ante la previsión de que se revele su propia inferioridad y los otros traten de aprovecharse de la situación.

7. Constante estado de vigilancia

El trastorno de evitación está asociado a un estado de alerta continuado, mediante el cual se examina el entorno para descubrir potenciales amenazas.

8. Evitación del contacto físico

Esta clase de experiencias han quedado asociadas a vivencias desagradables, angustiantes o dolorosas, de modo que tratan de no repetirlas.

Diagnóstico diferencial y trastornos similares

Con mucha frecuencia, el Trastorno de Personalidad por Evitación se da en personas con agorafobia; alrededor del 15% de los pacientes diagnosticados con la segunda presentan también la primera. En cuanto a las personas con fobia social, alrededor del 30% de ellas presenta también trastorno de evitación.

Estas categorías diagnósticas pertenecen a los trastornos de ansiedad, cuya diferencia básica con el Trastorno de Personalidad por Evitación es que en este segundo la persona centra buena parte de su miedo y su preocupación en las reacciones de los demás en vez de orientarlas básicamente hacia sí mismo.

Sin embargo, la relación entre el trastorno de evitación y la fobia social sigue estando muy debatido, y en muchos casos es difícil distinguirlos, si bien algunos estudios atribuyen a la fobia social un nivel algo menor de ansiedad.

Causas

Como cualquier trastorno mental de características complejas, se estima que la raíz del Trastorno de Personalidad por Evitación es multicausal, y por consiguiente no es realista atribuirle un solo mecanismo de aparición. Sin embargo, a falta de más investigaciones al respecto, se considera que las experiencias tempranas de aislamiento y de falta de lazos afectivos durante la infancia y la adolescencia tiene un papel muy importante.

Al haber aprendido la persona que el rechazo es la experiencia normal que viene “por defecto”, asimila la idea de que el rechazo de los demás es inevitable y aparecerá en cada interacción social.

Tratamientos

Los tratamientos psicológicos para el Trastorno de Personalidad por Evitación se basan en la terapia cognitivo conductual. Esta forma de intervención permite modificar las creencias en las que se fundamenta la baja autoestima, y a la vez ofrece un contexto en el que aprender nuevos hábitos para socializar haciendo que la ansiedad y el miedo remitan.

Del mismo modo, un entrenamiento en habilidades sociales también tiene efectos beneficiosos y mejora las posibilidades de que la persona aprenda las competencias necesarias para encontrar trabajo y ganar autonomía.

En cuanto al uso de los psicofármacos, estos solo se utilizan cuando es imprescindible y para tratar los síntomas ligados a la ansiedad y a síntomas asociados.

Arturo Torres Arturo Torres Psicólogo

Licenciado en Sociología por la Universitat Autónoma de Barcelona. Graduado en Psicología por la Universitat de Barcelona. Posgrado en comunicación política y Máster en Psicología social.