Estas alteraciones pueden afectar o no al habla. Unsplash.

El lenguaje es una de las capacidades más importantes del ser humano, hasta el punto de que en la antigüedad se consideraba uno de los principales factores que nos identificaban como seres humanos.

Comunicarse, expresar lo que pensamos y sentimos, y los diversos usos que se le puede dar a dicha comunicación, es algo en parte innato, pero que debe entrenarse a lo largo de nuestra vida. Pero en ocasiones pueden aparecer diferentes problemas que hacen que o bien dicha adquisición no se de forma correcta o bien se pierda por algún motivo. Así, podemos identificar diferentes tipos de trastornos del lenguaje. En este artículo vamos a ver algunos de los principales.

Los trastornos del lenguaje

Se entienden por trastornos de lenguaje toda aquella dificultad o ausencia en la comprensión, expresión o repetición del lenguaje en sus diferentes aspectos que generan problemas en la adaptación del sujeto al ambiente y/o un malestar significativo. Estos problemas pueden surgir durante el período en que se adquiere y potencia la habilidad, o como una pérdida de la habilidad ya adquirida.

Aunque generalmente identificamos lenguaje con habla, y de hecho esta es una parte importante del lenguaje, hay que tener en cuenta que en este último también participan componentes paraverbales como el tono, la adecuación al contexto o la fluidez y no verbales como los gestos y la mímica.

En base a lo dicho podemos ver que son múltiples los problemas que pueden surgir en cualquiera de estos ámbitos, existiendo diferentes tipo de trastornos del lenguaje.

Principales tipos de trastornos del lenguaje

A continuación realizamos un breve repaso por algunos de los trastornos del lenguaje más comunes y conocidos. En dicho repaso incluimos tanto trastornos del lenguaje oral como escrito y tanto de comprensión como de producción.

Sin embargo, aunque afectan a la comunicación, no se consideran propiamente trastornos del lenguaje aquellos que no se circunscriben a este ámbito, como el mutismo selectivo (el cual es un problema de ansiedad y no de lenguaje, que se encuentra perfectamente preservado). Tampoco se incluyen dentro de los trastornos del lenguaje otros trastornos como el autismo, aunque en este caso si tienen dificultades propias del lenguaje (algunas de ellas incluidas en los trastornos que siguen).

1. Trastorno del lenguaje

Antiguamente conocido como Trastorno Específico del Lenguaje o TEL, el trastorno del lenguaje se caracteriza por la presencia de problemas en la comprensión y/o expresión del lenguaje en sujetos con capacidades intelectuales típicas en sujetos de su misma edad, con lo que dichos problemas no serían consecuencia de una discapacidad intelectual.

Se ven afectados la estructura gramatical y el léxico, siendo el discurso por lo general menos prolijo y más limitado de lo habitual.

2. Dislalia funcional o trastorno fonológico

El trastorno fonológico, antes conocido como dislalia, es un problema del lenguaje oral en que se producen dificultades en la articulación, haciendo del lenguaje algo poco comprensible y limitando la participación social. No puede emitir correctamente determinados sonidos, y suele hacer sustituciones, transformaciones y omisiones de éstos. El trastorno fonológico no puede deberse a causas orgánicas, lo que lo equipara a la antigua dislalia funcional.

3. Disartria

Se considera disartria a aquella dificultad en la articulación del lenguaje producida por una alteración cerebral o situada en las fibras nerviosas que regulan la articulación y producción del lenguaje. Se considera un tipo de dislalia orgánica.

4. Disglosia

La disglosia es una dislalia orgánica producida por alteraciones morfológicas que impiden o dificultan el uso normal del lenguaje y la correcta pronunciación. Un ejemplo lo encontramos en personas con labio leporino o con malformaciones faciales. También es considerada un tipo de dislalia orgánica.

5. Trastorno de la fluidez o disfemia

El también conocido como tartamudeo es un problema relativamente común en la infancia, aunque en algunos casos se cronifica. El principal problema se encuentra en las dificultades en la fluidez con la que se produce el habla, acentuándose especialmente ante la presencia de público.

En su discurso, el sujeto sufre diferentes bloqueos que interrumpen el ritmo habitual del habla, sea uno brusco al inicio de palabra, varios pequeños espasmos a lo largo de una palabra o frase o una mezcla de ambos. Suelen generar gran ansiedad y en ocasiones la evitación.

6. Trastorno de la comunicación social

También llamado trastorno de la comunicación pragmática, se basa en la existencia de dificultades a la hora de usar el lenguaje de una manera adecuada al contexto. No hay problemas en comprensión ni en emisión, pero sí de emplear el lenguaje correcto en el momento correcto.

Es habitual que el sujeto no capte por qué en determinados contextos emplear un lenguaje u otro resulta más o menos adecuado, que existan dificultades para entender metáforas y analogías, buscar segundos significados o encontrar diferentes maneras de expresar una misma idea, siendo el lenguaje por lo general literal. Asimismo, no solo ocurre con el lenguaje oral, sino también con el gestual.

Esta sintomatología es habitual en sujetos con autismo y Asperger.

7. Afasias y disfasias

Las afasias son todas aquellas alteraciones en las que se produce la pérdida o la dificultad para producir, comprender o repetir el lenguaje debido a la existencia de una lesión cerebral, estando dicha habilidad ya adquirida anteriormente y produciéndose los déficits solo después.

Su equivalente infantil es la disfasia, en la que dichos problemas se dan ante una habilidad aún no consolidada y que a menudo no puede desarrollarse por completo debido a la lesión cerebral. En este último caso a veces resulta difícil de diferenciar de otros problemas, ya que no hay una línea base fijada con respecto a la capacidad de lenguaje: el niño aún no ha aprendido o no ha acabo de aprender a comunicarse.

Dentro de este grupo de trastornos existen muchas variantes, en función del área lesionado y el efecto que tenga en la comunicación y el lenguaje.

8. Dislexia y alexia

Uno de los trastornos del lenguaje más conocidos, pero en este caso del lenguaje escrito. La dislexia es la dificultad para la lectoescritura en el que el sujeto tiene problemas para comprender lo que lee o realizar la acción de leer. Las letras se mezclan y se realizan sustituciones, omisiones y traslaciones, se enlentece la lectura y por lo general existen dificultades para comprender lo leído.

La dislexia puede ser superficial (en el que se dan problemas a la hora de leer globalmente las palabras), fonológica (en el que la persona tiene dificultades para leer asociando la pagrafia con su equivalente en forma de fonema, con lo que solo se lee a partir de la forma de la palabra) o profunda (una mezcla de las dos anteriores, que aparece junto a problemas semánticos).

La alexia supone la total incapacidad para esta habilidad debido a una lesión cerebral.

9. Hiperlexia

Este problema se caracteriza por una gran habilidad para la lectura rápida, pero por lo general con poca comprensión y retención del material leído.

10. Disgrafia y agrafia

Se entiende por disgrafia a la dificultad para producir lenguaje escrito, existiendo problemas a la hora de codificar y generar letras, palabras o frases. Existen problemas en la capacidad de organización en el espacio del escrito, dificultades copia, problemas motores a nivel de emplear un lápiz y otras habilidades semejantes, problemas para trasladar los pensamientos y mensajes a lenguaje escrito, deletrear por escrito, usar diferentes tipografías y la ortografía entre otras. Sería el equivalente a la dislexia pero a nivel de producción.

En cuanto a la agrafia, se refiere a la incapacidad para estas habilidades derivada de una lesión cerebral, en adultos.

11. Disortografía

Un problema en el que el principal déficit se da a la hora de escribir correctamente el contenido del mensaje que queremos producir. A veces también denominada disgrafía disléxica, se producen errores en la escritura que afectan al trazado correcto de las grafías según las normas ortográficas.

12. Glosolalia

Uso de un lenguaje inventado por parte del sujeto, siendo incomprensible para los oyentes, en el que se generan términos nuevos a la vez que existe agramatismo.

13. Taquifemia

Trastorno del habla en que el sujeto habla de manera excesivamente rápida, hasta el punto que se produce una fuga de palabras y continuos errores derivados de la gran velocidad a la que se habla.

14. Trastornos de la mímica

Aunque por lo general no se consideran como trastornos del lenguaje lo cierto es que a nivel de lenguaje no verbal, la mímica puede ser un elemento fundamental de la comunicación. La dismimia supone la falta de cohesión entre lo expresado y lo pensado o sentido. La hipomimia es la presencia de una cantidad de movimientos reducidos y la amimia de ausencia de expresión a través del movimiento. Por el contrario las hipermimias son expresiones exageradas de los movimientos.

Referencias bibliográficas:

  • American Psychiatric Association. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Quinta edición. DSM-V. Masson, Barcelona.
  • Belloch, Sandín y Ramos (2008). Manual de Psicopatología. Madrid. McGraw-Hill. (vol. 1 y 2) Edición revisada.
  • Santos, J.L. (2012). Psicopatología. Manual CEDE de Preparación PIR, 01. CEDE: Madrid.