Psicología clínica

Los 26 tipos de suicidio (según diferentes criterios)

La clasificación de las distintas formas de terminar con la propia vida según la psicología forense.

Los 26 tipos de suicidio (según diferentes criterios)

Imagen: Leonardo Alenza

Oscar Castillero Mimenza Oscar Castillero Mimenza Psicólogo

La muerte: el final de la vida y de todo lo que conocemos, el momento en que dejamos de ser quien y como somos. La mayoría de personas no desea morir, resultando la idea de la muerte algo aversivo. Sin embargo, muchos ven en ella una liberación o vía de escape al sufrimiento, o un medio para conseguir determinados fines. Algunas de estas personas pueden decidir acabar con su propio vida debido a diferentes motivos. 

Pero no todos los suicidios se producen de igual manera ni tienen las mismas características o propósitos. Es por ello que podemos establecer la existencia de diferentes tipos de suicidio, clasificables según diversos criterios.

La idea de suicidarse

Se entiende por suicidio todo acto u omisión de este realizado voluntariamente con el propósito de dejar de existir, es decir, de quitarse la vida. Generalmente la persona que decide suicidarse tiende a estar pasando por un período de profundo sufrimiento vital en diferentes aspectos importantes de su vida, sin poder hacerle frente y estando en un estado de desesperación en el que la única salida que pueden ver es la muerte.

La vivencia de un trauma profundo, el diagnóstico de una enfermedad incurable, el acoso de otras personas o la desesperación y sensación de total ausencia de control sobre la propia vida son algunos de los múltiples aspectos que pueden precipitar en algunas personas el intento de matarse. Si bien mediante este tipo de actos se busca la muerte, en su mayoría las personas que los llevan a cabo no buscan el fallecimiento en sí sino la liberación y el cese del sufrimiento que algo les causa.

A nivel orgánico suele relacionarse la conducta suicida con un bajo nivel de serotonina en el sistema nervioso. Existen factores de riesgo importantes tales como la presencia de psicopatología (el trastorno bipolar, seguido de las adicciones, la depresión, la esquizofrenia y el trastorno límite de la personalidad son algunos de los más vinculados a intentos de suicidio), el sexo (si bien la ideación es más frecuente en mujeres, los hombres tienden a llevar a cabo el acto suicida en una mayor proporción de casos) y la edad, la impulsividad y la desesperación, la presencia o conocimiento de otros suicidios en el entorno cercano o la existencia de estresores persistentes y a los que no se puede confrontar debido a la inexistencia de suficientes recursos.

Además, existen diferentes tipos de suicidio, clasificables en función de diversos criterios. A continuación veremos algunos de los principales.

Tipos de suicidio según la motivación

Una de los principales aspectos a tener en cuenta cuando evaluamos un acto suicida es el motivo que ha impulsado a la persona a provocar su propia muerte. En este aspecto podemos encontrar una gran cantidad de tipos de suicidio, siendo algunos de los principales los siguientes.

1. Suicidio llamada de atención o grito de ayuda

Algunas personas recurren al intento de suicidio como mecanismo para llamar la atención hacia un hecho concreto o pedir ayuda ante hechos que no son capaces de controlar. Puede tener fines manipulativos y no suele quererse el deceso en sí a menos que la situación problema no cambie.

2. Con finalidad de muerte

El objetivo de este tipo de suicidio es lograr la propia muerte. Suele ser planificada cuidadosa y meticulosamente.

3. Como huida

La mayor parte de suicidios tienen como objetivo real el cese del sufrimiento y no la muerte en sí. El deceso es visto como la única alternativa al sufrimiento que causa un elemento concreto de la realidad (por ejemplo el acoso o las deudas), motivo por el cual el sujeto decide disponer de su propia vida. Generalmente se da de forma impulsiva y sin grandes planificaciones previas.

4. Finalista

Este tipo de suicidio suele estar dirigido a conseguir un objetivo determinado diferente a la muerte o a la huida. Tiende a no buscarse la propia muerte sino a fingir o aparentar dicha búsqueda con el fin de conseguir algún tipo de beneficio. Ejemplos de ello son el de grito de ayuda antes mencionado o el de venganza, aunque también puede perseguir beneficios de tipo económico como el hecho de que otros cobren seguros de vida.

5. Por venganza

El suicidio por venganza o de tipo paranoide es un tipo de suicidio el cual se realiza con el propósito de provocar daños a otras personas, con el fin de hacer sentir culpabilidad y/o sufrimiento a alguien concreto.

6. De balance

Se considera como tal el suicidio llevado a cabo por personas que, en ausencia de psicopatología y tras un prolongado periodo de tiempo intentando hacer frente a una situación conflictiva y dolorosa, deciden tras hacer un balance que continuar viviendo no supone ningún tipo de ganancia ni para ellos mismos ni para el entorno. Suele observarse en casos de ancianos y personas con limitaciones serias.

Tipos de suicidio según la modalidad o método

Las personas que eligen darse muerte recurren a diferentes medios para ello según la intencionalidad concreta de su acción, de su necesidad de tener el control de la situación, del nivel de sufrimiento que quieren padecer o simplemente de la disponibilidad de medios concretos. Si se clasifican los suicidios e intentos de suicidio por el método empleado para ello, podemos encontrarnos con diferentes tipos.

7. Blandas

Se trata de formas de suicidio que en principio no causan traumas evidentes y que tienden a causar adormecimiento y poco dolor. Una de las principales formas de suicidio con métodos blandos es la ingestión de cantidades masivas de fármacos, como los barbitúricos. La persona suele tener un papel más pasivo en su propia muerte, esperando los efectos de su acción. 

Asimismo suponen una mayor probabilidad de arrepentimiento y salvación, y en muchos casos los efectos pueden ser revertidos antes de que causen el fallecimiento.

8. Duras

Dentro de esta clasificación se incorporan métodos que implican una mayor brutalidad, tales como el suicidio mediante el uso de armas (sean blancas o de fuego), electrocutarse, arrojarse al vacío o el ahorcamiento. Tienden a suponer una mayor probabilidad de muerte que las blandas y revestir cierta brutalidad. 

En comparación con las formas blandas de suicidio, es mucho más probable que causen algún tipo de sufrimiento. También suelen ser métodos que suponen una actuación directa del individuo a la hora de provocar su propia muerte.

9. Extrañas

Este tipo de suicidios suelen provocar un elevado nivel de sufrimiento antes de producir la muerte, revistiendo cierta crueldad hacia uno mismo. Suelen ser llevadas a cabo en situaciones de psicopatología, especialmente psicótica. Ejemplos de ello serían la ingesta de sustancias corrosivas o cortantes, ahogarse a sí mismo o prácticas autocaníbales.

10. Enmascaradas

Se trata de muertes que son provocados por la propia persona de una manera tal que pueden confundirse con muertes naturales o con homicidios. Suelen perseguir una intencionalidad concreta, como el cobro de seguros de vida por parte de allegados o inculpar a alguien de la propia muerte.

Según el nivel de regulación e integración social

Una de las clasificaciones realizadas tras varios estudios es la llevada a cabo por Durkheim, quien consideraba el suicidio un acto causado fundamentalmente por elementos sociales. En este sentido se encuentran cuatro posibles clasificaciones, relacionados con el nivel de integración del individuo en la sociedad o la regulación de esta sobre la vida de las personas.

11. Suicidio egoísta

Se entiende como tal al tipo de suicidio que se realiza cuando las vinculaciones sociales del individuo son débiles y el individuo no se siente integrado en la sociedad. No es capaz de sentirse satisfecho debido a la falta de realización como ser social. Se siente desbordado, incapaz y sólo.

12. Altruista

Se trata de la muerte autoinfligida que se produce por un exceso de integración grupal, viendo la propia muerte como un sacrificio realizado en beneficio al grupo. Se valora más al grupo que al propio individuo.

13. Anómico

El suicidio anómico es el suicidio que llevan a cabo aquellas personas que tienen una regulación social insuficiente. La sociedad cambiante e inestable hace que no se tengan referentes, modificando los valores del individuo y pudiendo provocar una pérdida de la identidad.

14. Fatalista

Al contrario que el anterior, el suicidio fatalista es visto como aquel llevado a cabo por individuos sometidos a un control y regulación social excesivos, sintiéndose opresión e impotencia que pueden llevar a buscar la muerte como huida de tal situación.

Según la presencia de planificación previa

La autolisis puede clasificarse también según se haya planificado previamente o no.

15. Suicidio accidental

Se trata del tipo de suicidio que se produce por accidente. El sujeto no quería realmente morir, pero su actuación genera una situación que acaba con su vida.

16. Reflexivo, intencional o premeditado

El suicidio premeditado es aquel en el que la persona que lo lleva a cabo ha planificado de antemano tanto la manera como el momento y lugar de su muerte. En algunos casos en que el motivo es la vivencia de hechos traumáticos o en que el sujeto manifestaba una gran ansiedad puede observarse un repentino estado de calma y serenidad previamente al acto, resultado de haber tomado la decisión.

17. Suicidio impulsivo

El suicidio impulsivo es aquel que se lleva a cabo sin premeditación previa. El sujeto puede haber pensado en quitarse la vida anteriormente, pero no lleva a cabo esta acción hasta un momento en que se siente altamente activado y desesperado. Puede ocurrir en situaciones generadoras de alta ansiedad, durante un brote psicótico o durante un episodio maníaco.

Según el resultado

Intentar quitarse la vida puede terminar generando diferentes resultados, según si el intento tiene o no éxito.

18. Autoagresión no suicida

En este caso no estamos ante un verdadero intento de suicidio. El sujeto se autolesiona por diferentes motivos pero sin que dicha acción suponga un riesgo real para su vida o bien sin que la autolesión pretenda este hecho. En ocasiones puede llegar a provocar la muerte.

19. Intento/Tentativa de suicidio

Se considera intento o tentativa de suicidio todo acto realizado voluntariamente con la intención de conseguir la propia muerte sin que dicha acción tenga éxito en su objetivo.

20. Suicidio consumado

Llamamos suicidio consumado aquel en el que la persona ha actuado con el fin de darse muerte y ha logrado su objetivo.

21. Suicidio frustrado

Se trata del tipo de intento de suicidio que se ha llevado a cabo con el propósito de lograr la muerte, empleando para ello métodos que por norma general provocan el deceso del individuo. Sin embargo la intervención de elementos circunstanciales e imprevisibles, como la aparición de otras personas, la rápida actuación de los servicios médicos, una mala planificación o un uso inexacto de los medios escogidos para darse muerte han impedido que se acabe provocando el fallecimiento.

Según la implicación de otras personas

En ocasiones el suicidio involucra, sea de forma voluntaria o involuntaria, a más de una persona. En este sentido podemos encontrar los siguientes tipos de suicidio.

22. Suicidio colectivo o en masa

Se trata de un tipo de suicidio en el que más de una persona o un colectivo entero elige y pacta propiciar su propia muerte de forma voluntaria. Los motivos para ello pueden ser varios, tales como la huida de un factor aterrador o bien el convencimiento de que tal acto les puede reportar algún tipo de beneficio. Este tipo de actos suelen ocurrir en contextos de situaciones de guerra o bien en sectas.

23. Ampliado

El suicidio ampliado se basa en la idea de que un individuo decide quitarse la vida pero, además de ello, considera necesaria o incluso compasiva la muerte de otros generalmente vinculados a él. Estas otras personas no han manifestado la intención de querer morir

El individuo da muerte primero a los demás, los cuales son generalmente familiares cercanos como hijos, pareja o familia, y posteriormente se quita la vida. Este tipo de situaciones suelen darse en entornos familiares en las que la persona que quiere suicidarse considera que quienes deja atrás van a sufrir en gran medida o no podrán sobrevivir sin ella.

24. Suicidio asistido o eutanasia

La eutanasia o suicidio asistido supone la finalización de la vida de una persona mediante la participación de otra u otras, participación autorizada y demandada por el propio sujeto o bien por su entorno cercano en el caso de lesiones irreversibles que no permitan la toma de una decisión por parte del individuo.

25. Suicidio inducido

Se trata de un acto de autolesión con propósito de muerte que ha sido provocado o facilitado debido a la coacción o a la sugestión que otras personas han provocado en el individuo que se suicida. El sujeto puede ser amenazado u obligado a darse muerte, o bien se puede facilitar de forma activa que tenga ganas de morir.

26. Falso suicidio

En este caso no estamos ante un verdadero caso de suicidio. Se trata generalmente de un homicidio o asesinato que se ha realizado de tal manera que parezca que el sujeto en cuestión se haya quitado la vida por sí mismo.

Referencias bibliográficas:

  • Capponi, R. (2000). Psicopatología y Semiología Psiquiátrica. Edt. Universitaria: Santiago.
  • Durkheim, E. (2005). Suicide: A study in Sociology (2nd ed). Taylor and Francis Hoboken.
Etiquetas: Suicidio, Trastorno
Oscar Castillero Mimenza Oscar Castillero Mimenza Psicólogo

Graduado en Psicología con mención en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona. Actualmente finalizando el Máster de Psicopedagogía por la misma, así como preparando el examen de acceso a las oposiciones P.I.R.