Christy Mckenna [Flickr]

La anorexia nerviosa es uno de los trastornos alimenticios más conocidos y con mayor exposición mediática. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta alteración no consiste en un conjunto de síntomas que siempre aparecen juntos del mismo modo.

Es por eso que, si queremos concretar más y describir con mayor detalle el modo en el que se expresa esta afectación, hay que hablar de tipos de anorexia nerviosa.

Pero, antes de centrarnos en esta clasificación, vayamos a lo más básico: la definición de este trastorno.

¿Qué es la anorexia?

Etimológicamente, el término “anorexia” significa “falta de hambre”. Este hecho ya nos va dando una pista sobre la naturaleza de la anorexia nerviosa; se trata de un trastorno alimenticio uno de cuyos síntomas principales es la falta de ingesta de alimentos y bebidas más allá del agua.

Así pues, la palabra anorexia hace referencia a la falta de apetito, un síntoma presente en el cuadro clínico típico de varios trastornos y enfermedades, mientras que la anorexia nerviosa es un trastorno alimenticio concreto, no un síntoma. En concreto, la anorexia nerviosa es un trastorno caracterizado por un interés en bajar de peso y volumen corporal llevado hasta un extremo patológico, materializado en el rechazo constante de comer para no engordar.

De este modo, independientemente de cuál sea el tipo de anorexia nerviosa del que estemos hablando, este trastorno hace que las personas lleguen a estar tan delgadas o a llevar una dieta tan escasa y perjudicial que su salud corre un grave peligro.

Algunos síntomas

Los síntomas que caracterizan a los diferentes tipos de anorexia nerviosa (independientemente de cuál se presente en cada caso) son los siguientes:

  • Índice de Masa Corporal significativamente por debajo de la media para la edad y sexo de la persona.
  • Cefaleas.
  • Bradicardia (caída de la frecuencia cardíaca).
  • Ansiedad.
  • Obsesión por el recuento de calorías de lo que se consume.
  • Sensación de cansancio.
  • Piel anormalmente seca (xerosis).
  • Hipotensión.
  • Además, en casos muy graves y avanzados puede provocar:
  • Amenorrea (desaparición de la menstruación).
  • Desnutrición.

Tipos de anorexia nerviosa

Ahora que ya hemos visto las características básicas del trastorno, pasemos a los tipos de anorexia nerviosa y sus características.

Fundamentalmente, los tipos de anorexia son dos: la anorexia purgativa y la anorexia restrictiva.

1. Anorexia purgativa

La anorexia nerviosa de tipo purgativo se caracteriza por presentar etapas de purga, que normalmente consisten en vómitos y, en algunos casos, en la utilización de diuréticos o laxantes.

Antes de la fase de purga, se da una fase de atracones que son experimentados como un impulso incontrolable que lleva a comer rápidamente y masticando poco.

El perfil típico de los pacientes de anorexia purgativa son adolescentes de sexo femenino con tendencia a la impulsividad y a los pensamientos de autoevaluación constante basada en su apariencia física.

La diferencia entre la anorexia purgativa y la bulimia, que es un trastorno alimenticio muy similar, es que en la primera el peso corporal está por debajo de lo indicado para una persona de esas características, y es más propensa a caer en la desnutrición.

2. Anorexia restrictiva

En este tipo de anorexia no se producen purgas. En su lugar, tiene lugar una resistencia constante al acto de comer. Esto último es una posibilidad que en muchas ocasiones se ve como algo repugnante, ya que se asocia al proceso de engordarse.

Así pues, este tipo de anorexia es más propio de personas metódicas y perfeccionistas, rígidas con las normas y capaces de un autocontrol extremo, y no presentan el perfil impulsivo de los pacientes de anorexia purgativa. Sin embargo, tanto el sexo como la franja típica de edad es la misma que en el otro tipo de anorexia nerviosa.

Causas

Se estima que ambos tipos de anorexia nerviosa tienen un origen multicausal, no dependen enteramente ni de la genética ni de la influencia del ambiente. Los factores que más influyen en su aparición son estos:

1. Factores familiares

La presencia de familiares con trastornos mentales o desórdenes neurológicos que conviven con la persona hace que las posibilidades de que esta desarrolle anorexia nerviosa aumenten. Esto ocurre especialmente durante la juventud, momento en el que se depende más de la familia y se es más susceptible a imitar patrones de comportamiento. Del mismo modo, un ambiente familiar en el que hay una gran presión hacia el perfeccionismo también contribuye a su aparición.

2. Factores culturales

Estos son factores relacionados con el tipo de influencias culturales a las que está expuesta la persona. Tanto los medios de comunicación como Internet pueden mostrar modelos a seguir que se caracterizan por la delgadez extrema, algo que es muy evidente en algunas cuentas de redes sociales.

Además, a través de las redes sociales es común que también se utilice la imágenes de jóvenes de delgadez extrema como referentes, y existen incluso cuentas en redes sociales dedicadas a utilizar esas fotografías para "motivar" a otros a seguir los mismos pasos y resistirse a comer.

3. Factores individuales

La heredabilidad juega un papel en el riesgo de desarrollar alguno de los tipos de anorexia, y lo mismo ocurre con otros aspectos que estrictamente no son genéticos, como la presencia de otros trastornos diagnosticados. Los cuadros clínicos más relacionados con la anorexia son la depresión mayor y el Trastorno Obsesivo Compulsivo.