La muerte sigue estando estigmatizada. Unsplash.

Dentro de los contextos en los que se implican los profesionales de la psicología se encuentra el hecho de apoyar a las personas en sus procesos de duelo. Y existe una disciplina que estudia justamente a la muerte y su proceso. Se trata de la tanatología, y su objetivo en psicología es ayudar a los individuos a comprender sus pérdidas y encontrarle o recuperar el sentido de la vida.

En este artículo veremos cuáles son las características fundamentales de la tanatología, y los aspectos psicológicos en los que interviene.

¿Qué es la tanatología?

No es un área de estudio de la psicología como tal, pero sí confluyen en varios puntos. Trabaja directamente con pacientes terminales y con sus familiares o con cualquier persona que haya sufrido una pérdida. El papel de la psicología entra en el guiar al individuo por el duelo, asegurándose de que está teniendo uno satisfactorio y ayudándole a reconocer, normalizar y controlar todas las emociones que se vayan presentando en el proceso.

Los principales objetivos de la tanatología son dar atención a estos aspectos de nuestra relación con la muerte:

  • El sufrimiento psicológico.
  • Las relaciones significativas del enfermo.
  • El dolor físico.
  • Las últimas voluntades.
  • Los aspectos legales.

Las etapas del duelo

La psiquiatra suiz, Elizabeth Kübler-Ross, ha sido una de las que más ha estudiado el proceso de la muerte, el duelo y todo lo relacionado con cuidados paliativos para pacientes terminales. Propuso un modelo de las cinco etapas del duelo:

1. Negación

Defensa temporal de quien tuvo una pérdida o está a punto de perder la vida debido a alguna condición de salud. El individuo no acepta lo que está pasando, cree que es un sueño, una idea vaga; cualquier cosa menos su realidad. “No me puede estar pasando esto.”

2. Ira

El sujeto se siente impotente y enojado por la situación por la que está pasando. Normalmente, cualquier cosa que represente energía, lucidez y vida son totalmente repelidos por éste. “¿Por qué a mí y no a otro?” Negociación: Se refleja la esperanza de que se puede alargar un poco más el tiempo y posponer la muerte. El individuo piensa en hacer compromisos de mejora para disfrutar si tuviera más tiempo. “Si pudiera quedarme, ahora sí cuidaría mi salud.” “Sólo quiero ver la graduación de mis hijos.”

3. Depresión

Empieza el proceso de comprensión de que la muerte es inminente, por lo que se puede aislar, rechazar visitas de seres queridos y llorar frecuentemente. “Voy a morir, ¿qué sentido tendría estar con mi familia?” Es cuando cae el peso de la pérdida, saber que esa persona ya no está y se sobreponen sentimientos de melancolía y nostalgia.

4. Aceptación

Comprensión total de que llegará la muerte y no hay nada qué hacer para evitarlo. El individuo ya no se lamenta, más bien se prepara para morir. “Sé que moriré, no hay nada que pueda hacer". Quien tuvo una pérdida acepta que la persona ya no está, no regresará pero que ya está en paz.

Afrontar el proceso de muerte

Cada persona vive su proceso de duelo de forma diferente, pueden cambiar de un paso a otro sin un orden específico; vivir el mismo paso varias veces; y vivir su duelo en diversas duraciones. No hay una regla estandarizada de cómo debe ser y es por lo mismo que nunca se debe forzar a alguien a que lo gestione de cierta forma, ya que eso podría tener consecuencias negativas en vez de beneficiosas.

La tanatología no se basa en creencias religiosas, costumbres o ritos, sino con la relación que cada uno tenemos con la muerte y nuestra concepción acerca de ella. Es por esto que uno de los puntos más importantes dentro de ella es la autonomía, con ello se busca que las personas puedan tomar sus propias decisiones en relación con el proceso de morir.

Si bien no es una disciplina tan reciente, ha ido obteniendo mayor reconocimiento por los beneficios que ha brindado a las personas que han sufrido una pérdida o son enfermos terminales a tener un proceso mucho más llevadero y sobre el cual sienten que tienen control. Ahora, uno de los retos en la sociedad es que se siga rompiendo el tabú alrededor de este tema y que desde niños haya una educación de lo que es el proceso de morir; lo que conlleva; y proveer estrategias psicológicas para que haya un buen manejo de los duelos.