Seres humanos ante todo. Unsplash

En la sociedad actual aún permanecen y se mantienen una gran cantidad de falsas creencias y mitos acerca del trabajo de que realizan los psicólogos o cómo estos deberían ser como personas y profesionales.

Un psicólogo tiene la capacidad de ayudar a la persona a enfrentarse a situaciones que, en ocasiones, pueden llegar a superarla y causarle un gran malestar emocional. Sin embargo, esto no implica que los profesionales en psicología no sufran o se sientan angustiados por circunstancias de la vida cotidiana y, por lo tanto, también necesiten la asistencia de otro profesional.

¿Qué es y qué hace un psicólogo?

Un psicólogo es ante todo una persona, pero con la diferencia de que gracias a sus estudios y experiencia está capacitado para prestar ayuda a una gran número de personas y ofrecer tratamiento para una gran variedad de problemas, trastornos o enfermedades mentales.

Entre todos estos tipos de dificultades por las que pasan algunas personas se incluyen desde pequeños problemas que interfieren en la vida diaria y que requieren de una solución a corto plazo, hasta aflicciones mucho más severas como la superación de un luto, el avance tras haber sufrido un abuso, la ansiedad, la depresión o cualquier trastorno mental crónico.

Asimismo, los psicólogos también poseen las facultades necesarias para auxiliar a personas con problemas de adicción, con enfermedades físicas graves o crónicas, o con problemas de motivación que suponen un obstáculo para la persona a la hora de alcanzar sus metas.

Estas son solamente algunas, de entre otras muchas cosas, en las un psicólogo cualificado puede asistir o apoyar a cualquier persona que lo necesite, utilizando diferentes los medios y herramientas que tiene a su alcance.

Razones por las que un psicólogo también acude a terapia

Pero dado que, como se menciona anteriormente, los psicólogos también son seres humanos, pueden ser varios los motivos por los que un psicólogo pueda sentir la necesidad de recurrir a terapia. Sin que eso suponga que sea menos profesional o esté menos capacitado para guiar a otras personas en sus problemas o preocupaciones.

Los psicólogos conocen la importancia de la salud mental

No es necesario sufrir un trastorno ni una enfermedad mental para decidir acudir a un terapéuta, igual que tampoco es necesario esperar a que una leve aflicción se convierta en algo más grave, y eso los psicólogos lo comprenden mejor que nadie.

Por lo tanto, un psicólogo, al igual que cualquier otra persona, es consciente de que sin salud mental no existe salud de ninguna clase y puede desear acudir a otro profesional para aumentar o mantener su estado de bienestar emocional y así poder disfrutar de una vida plena y satisfactoria.

Finalmente, los psicólogos saben que disfrutar de una salud mental positiva es esencial por tres razones de base:

  • Para poder enfrentarse a las dificultades normales que surgen en el día a día
  • Para conservar y mantener la motivación necesaria para conseguir las aspiraciones y objetivos personales
  • Para favorecer y contribuir de forma positiva en el ambiente que le rodea
  • El psicólogo también sufre a lo largo de su vida

Al igual que el resto de personas,los psicólogos no son super héroes, y por lo tanto no son inmunes a las desgracias que inevitablemente ocurren a lo largo de la vida.

A pesar de sus conocimientos y habilidades para ayudar a otros, los psicólogos no están recubiertos de una capa resistente al dolor, a la ansiedad, a los obstáculos de la vida, a las pérdidas, etc. Por lo que en ciertas ocasiones, es necesario solicitar la ayuda de otro profesional en psicología.

Además, la ventaja que, en ocasiones, puede tener un psicólogo es que puede ser capaz de identificar cuando algo no va bien y pedir ayuda antes de que el problema enraice demasiado en él.

La intervención psicológica puede tener consecuencias a nivel emocional

Si hay algo que caracteriza el día a día del trabajo de un terapeuta es que este ha de enfrentarse a situaciones sumamente duras. Situaciones en las que las personas revelan una serie de pensamientos, experiencias o situaciones personales que, en muchos de los casos, resultan extremas y con una capacidad de impacto psicológico muy importante.

Situaciones de abusos, maltratos o pérdidas muy traumáticas también generan una serie de emociones en el profesional, el cual siente la necesitas de permanecer impasible mientras la persona relata sus experiencias o emociones, pero que tras una jornada de trabajo implican una carga y un cansancio psicológico que en ocasiones requiere de la asistencia de otro terapeuta.

Conocen la efectividad y ventajas de las terapias psicológicas

Puesto que un psicólogo conoce los diferentes tipos de terapia y las diferentes corrientes psicológicas (terapias cognitivo-conductuales, terapias de tercera generación, terapias psicodinámicas, etc), es, por tanto, conocedor de la eficacia de estas y cómo cada una puede ser útil según el tipo de dificultades o problemática a tratar.

Además, son conscientes de que aunque la administración de psicofármacos puede resultar útil como impulso en algunos casos, la intervención psicológica en fundamental e imprescindible para la mejora de la salud mental, y que los fármacos por sí mismos no solucionan ningún problema.

En cuanto a las ventajas de la terapia psicológica frente a los psicofármacos se pueden resumir en:

1. La terapia es más económica a largo plazo

Puesto que los fármacos no solucionan problemas estos acaban siendo consumidos de forma crónica y como recurso de emergencia ante una situación estresante, por lo que a largo plazo la inversión en fármacos psiquiátricos acaba siendo muy elevada.

2. Capacita a la persona de independencia

La psicoterapia tiene como objetivo proveer a la persona de herramientas y mecanismos para que sea capaz, por sí sola, de solventar las dificultades que le aparecerán a lo largo de su vida. A diferencia de los medicamentos, los cuales suelen acabar provocando algún tipo de dependencia.

3. No tiene efectos secundarios

A diferencia de los fármacos, una psicoterapia bien realizada no tiene efectos secundarios ni consecuencias perjudiciales para la persona a largo plazo.

4. Como complemento a la formación teórica

En ciertas ocasiones, es necesario para el profesional es psicología experimentar la terapia en primera persona como un complemento a la formación teórica. De esta forma se hace conocedor de qué ocurre exactamente durante las sesiones de terapia y, en algunas fases o situaciones determinadas ayudarle a trabajar mejor con las personas que acudan a consulta.

5. Algunas corrientes psicológicas así lo exigen

En algunas corrientes psicológicas, concretamente aquellas de corte psicodinámico o psicoanalítico, el terapeuta debe someterse a una intervención psicoanalítica con el objetivo de que su propia subjetividad no influya posteriormente en sus sesiones con los pacientes.