La neurosis o neuroticismo es una tendencia psicológica a mantener ciertas dificultades para el control y la gestión emocional.

Las personas que padecen altos niveles de neuroticismo suelen presentar estados de ánimo bajos, cercanos a la depresión o a la distimia, y muestran sentimientos negativos como la envidia, iraansiedad, sensación de culpabilidad… Las personas neuróticas presentan esta sintomatología de forma mucho más frecuente y severa que las personas que no padecen esta condición.

Personas neuróticas: cómo identificarlas

Hay algunas señales y varios síntomas con los que podemos identificar a una persona con propensión a la neurosis. Las personas neuróticas son especialmente vulnerables ante los cambios en el medio ambiente, padecen más estrés y son menos capaces de enfrentarse a él.

Las personas que sufren neurosis suelen presentar mayor temor ante situaciones que otras personas toleran y manejan eficazmente. Suelen percibir la realidad de forma más negativa de lo que realmente es, y se desesperan con facilidad ante pequeñas frustraciones que, en ojos de los demás, no revisten mucha importancia.

La personalidad neurótica y su comorbilidad

Los individuos con neurosis suelen presentar también otras características relevantes, como la ansiedad, una mayor presencia de cuadros depresivos o la tendencia a la timidez. Las personas que son propensas a la neurosis también suelen presentar fobiastrastornos de pánico.

La neurosis es un trastorno psicológico que hace sufrir a las personas que lo padecen, pero es una condición relativamente manejable, puesto que no hay presencia de cuadros graves que se suelen asociar con la psicosis, como por ejemplo los delirios y las alucinaciones.

En la neurosis, el individuo permanece en contacto con la realidad; no hay despersonalización. Los pacientes que puntúan alto en la escala de neuroticismo son emocionalmente inestables y son menos capaces de gestionar su malestar y su estrés respecto a aquellas personas que puntúan bajo en neuroticismo.

Las personas que no tienen neurosis suelen mostrarse relajadas, son más capaces de lidiar con altas cotas de estrés y presentan una mejor disposición a enfrentarse a los retos del día a día.

Señales y síntomas de las personas neuróticas

Los síntomas y señales más comunes entre las personas neuróticas son los siguientes:

  • Sensación permanente de tristeza
  • Apatía y falta de interés por realizar actividades placenteras
  • Problemas en sus relaciones personales debido a su baja tolerancia hacia los demás
  • Alta sensibilidad y susceptibilidad
  • Se muestran irritables, agresivos y frustrados
  • Emocionalmente inestables

El neuroticismo y las dificultades para relacionarse y comunicarse

Además de los síntomas y las características ya descritas, las personas neuróticas suelen tener problemas en su lugar de trabajo, así como en todos los ámbitos donde exista convivencia con otras personas, hasta el punto en que, en casos severos, pueden ejercer como maltratadoras psicológicas.

Además, suelen tener en común una peor destreza para tomar buenas decisiones. Todos estos síntomas, si no se tratan y se enquistan en la vida personal del neurótico, pueden conducir a cuadros graves de depresión y aislamiento.

El neuroticismo y su parecido con el trastorno obsesivo-compulsivo

Otro estilo de afrontamiento de la neurosis es el de algunas personas que desarrollan, poco a poco, pensamientos y preocupaciones recurrentes sobre eventos catastróficos que podrían suceder, aun cuando no hay ningún elemento racional que los justifique.

Ante estos pensamientos negativos, algunos individuos neuróticos pueden tratar de contrarrestar las posibilidades de que la catástrofe se produzca realmente, empleando ciertos rituales mentales o conductas reiteradas que pueden confundirse con las propias de las personas que padecen trastorno obsesivo-compulsivo.

Aislamiento social: ¿un problema asociado a la neurosis?

El conjunto de síntomas y características de los individuos que padecen algún grado de neurosis pueden provocar que las personas de su entorno se alejen de ellos, por ser vistos como raros y excéntricos. Esto puede conllevar cierta reclusión y aislamiento social.

En otros casos, la ansiedad y el estrés puede ir elevándose a lo largo del tiempo, dificultando sobremanera la vida diaria de estos pacientes, que viven en permanente tensión. Usualmente, son personas que se sienten heridas con facilidad; viven en un estado de ansiedad constante y con la sensación de que les puede ocurrir algo malo de un momento a otro.

Neurosis, insomnio y somatizaciones

Hay otros problemas que, muy frecuentemente, refieren las personas neuróticas. Uno de ellos es la dificultad para conciliar el sueño, hecho que les hace sentir cansados durante el día.

Otros pacientes también hacen alusión a problemas de somatización y similares: sensaciones cardíacas extrañas, sudoración excesiva, sensación de ahogo o miedo a morir en cualquier momento… Son síntomas que coinciden con el clásico trastorno de ansiedad.

A modo de conclusión

Dentro de lo que conocemos como neurosis se engloban una serie de síntomas y afectaciones que influyen negativamente en la calidad de vida de la persona que los sufre.

Por supuesto, existe tratamiento psicológico para minimizar el efecto de la neurosis en la salud mental de quien la padece. La psicoterapia ayuda a recuperar el equilibrio emocional y a reducir la incidencia de muchos de los síntomas descritos anteriormente. Acudir a un especialista en estos casos puede ayudar a la persona neurótica a mejorar en muchos aspectos, amén de un diagnóstico y un tratamiento personalizado.