Un fenómeno social relacionado con el suicidio.

El suicidio es una de las formas de muerte más frecuentes y se encuentra en primera posición en prevalencia entre las no naturales. Quitarse la vida supone un acto en que la propia persona busca activamente su propia destrucción, búsqueda por lo general derivada de un profundo sufrimiento psíquico y/o físico.

Pero este acto no solo tiene un efecto en aquella persona que se suicida sino que, de manera semejante a otros fenómenos, puede generar un efecto llamada que lleve a otras personas vulnerables a intentar cometer el mismo acto. Es lo que se denomina efecto Werther.

El efecto Werther: ¿qué es?

Recibe el nombre de efecto Werther a aquel fenómeno mediante el cual la observación o notificación del suicidio de una persona conduce a otra a intentar imitar dicha muerte. También conocido como efecto copycat, se trata de un problema que ha llegado a convertirse en epidémico en algunos casos, conduciendo a suicidios masivos.

Estamos ante una conducta de imitación que suele darse en población de riesgo que ve el suicidio como forma de liberarse del sufrimiento y que ante la observación de uno o varios casos con características semejantes a los propios pueden llegar a pensar en quitarse la vida. Es posible que se idealice la figura del suicida o del acto del suicidio en sí, o que la información disponible del caso en cuestión haga pensar en esta como una vía de actuación.

En general, el efecto Werther puede darse ante cualquier noticia de suicidio, pero resulta mucho más evidente cuando la muerte en cuestión es de alguna persona especialmente referente o admirada para un gran número de personas. Ejemplos claros fueron las muertes de Marilyn Monroe y Kurt Cobain. Sin embargo, en este último caso el número de fallecimientos fue menor de la esperado, se especula que probablemente por la dificultad que conllevaba el método utilizado por el cantante.

A un nivel más privado, los intentos de suicidio y/o suicidios consumados por parte de familiares cercanos y especialmente si eran figura de referencia suponen un riesgo para que otros sujetos del entorno puedan llegar a pensar o incluso imitar el acto suicida. Es por ello que resulta más que recomendable trabajar este riesgo de forma directa con los familiares de personas con suicidio consumado a nivel psicológico.

En lo que respecta a la población que puede verse afectada con mayor facilidad por este efecto, se ha observado que por norma general tiende a ser más influenciable la población más joven, especialmente si se encuentran en situaciones de riesgo de exclusión social. Asimismo otro aspecto que se ha observado de gran importancia es el tratamiento que se le da a la información: si el suicidio es visto y reflejado como algo impactante y sensacionalista, generador de emociones profundas, ello puede generar que otras personas busquen generar asimismo dichas sensaciones en otros a través de dichos medios.

Asimismo se ha podido observar que tienden a ser más llamativos e imitados los casos de suicidios por medios extraños pero relativamente sencillos de llevarse a cabo. Y es que la imitación suele darse no solo en el hecho de suicidarse sino también en la metodología empleada. También el nivel de detalle e información respecto al caso en cuestión y la explicación de los métodos empleados parecen facilitar más intentos de imitación por parte de otras personas.

Origen del término y relación con el suicidio

El efecto Werther recibe su nombre de la novela La penas del joven Werther de Goethe, en la cual el protagonista (Werther) acaba con su propia vida tras estar muchos años enamorado de Lotte, una mujer casada que no puede corresponderle. La publicación de esta novela en 1774 fue un gran éxito a nivel comercial, siendo el equivalentes a un bestseller actual, pero las autoridades observaron que muchos jóvenes se suicidaron de forma parecida al protagonista poco tiempo después.

En 1974 el sociólogo David Phillips realizaría un estudio en el que observó que el número de suicidios aumentaba ante la publicación de noticias relacionadas con esta temática, pasando a bautizar este efecto como efecto Werther.

El efecto Papageno

A lo largo de este artículo hemos podido ir viendo como el tratamiento de la información referente a un suicidio consumado puede, de hecho, llevar a que se genere un efecto de imitación en otras personas. Sin embargo, afortunadamente también podemos encontrar un efecto que podríamos considerar opuesto: el efecto Papageno,

Este efecto ocurre cuando la información que se transmite no se centra tanto en el hecho del suicidio sino de la existencia de alternativas. Con efecto Papageno hacemos referencia a aquella situación en que la exposición a información ha sido respecto a personas que han salido adelante pese a vivir situaciones adversas semejantes a las que la persona en riesgo pueda estar viviendo, o incluso a casos de intentos de suicidio no fatales en que el sujeto ha encontrado otras maneras de terminar con su sufrimiento sin recurrir a autoinfligirse la muerte.

Ello genera la visualización de alternativas al suicidio y ejemplos de superación que pueden persuadir a las personas en riesgo de intentar tomar el mismo camino. El nombre del efecto proviene de un famoso personaje de la Flauta Mágica, que precisamente aborta un intento de suicidio cuando tres espíritus le hacen pensar en alternativas.

Consideración final: la importancia de trabajar en prevención

Todo lo anterior debe hacernos ver la gran importancia que tiene trabajar en la prevención del suicidio desde muy diversos ámbitos. Se ha de procurar que el suicidio no sea visto como una alternativa deseable o impactante sino como algo a evitar, y se ha de invertir en la prevención en la escuela y en los medios, a partir de la observación de diferentes maneras de afrontar dificultades.

En lo que respecta a nivel informativo o periodístico, cabe destacar la necesidad de dar la menor información posible del hecho en cuestión pero sin hacer de esta acción un hecho simple, evitar elementos morbosos y el tratamiento sensacionalista.

Si bien puede parecer obvio, nunca se debe idealizar el suicidio o presentarlo como algo romántico o como medio para lograr objetivos.También podría ser de utilidad presentar en la misma noticia posibles mecanismos de ayuda o alternativas de actuación a personas en su misma situación, o bien testimonios de casos en que se hayan encontrado alternativas al suicidio.

Referencias bibliográficas:

  • Álvarez Torres, S.M. (2012). Efecto Werther: una propuesta de intervención en la facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación. Norte de salud mental, 42: 48-55.
  • Herrera, R.; Ures, M.B. y Martínez, J.J. (2015). El tratamiento del suicidio en la prensa española: ¿efecto Werther o efecto Papageno? Rev.Asoc.Esp.Neuropsiq., 35 (125). 123-134.
  • Müller, G. (2011). El Efecto Werther- Gestión de la información del suicidio por la prensa española en el caso de Antonio Flores y su repercusión en los receptores. Cuadernos de Gestión de Información: 65-71.