Algunas de las señales que ayudan a detectar la dislexia no se expresan solo al leer. Unsplash.

La dislexia un trastorno con base neurológica que afecta al aprendizaje de la lectoescritura y que actualmente afecta a entre un 10 y un 15% de menores de edad a nivel mundial. La principal característica de este que aparece en niños que no presentan ninguna otra alteración física, psicológica o sociocultural que lo explique.

Debido a esta alta incidencia, la detección temprana de la dislexia mediante el análisis de los síntomas es esencial para evitar que el niño sufra cualquier tipo de consecuencia tanto a nivel académico como social.

La importancia de la detección temprana de la dislexia

Como se comenta anteriormente la detección de este trastorno en edades lo más tempranas posibles resulta esencial para facilitar a los niños el aprendizaje y adaptar los métodos de enseñanza.

De esta manera podremos evitar la frustración que puede ocasionar en el niño no alcanzar los objetivos establecidos en la escuela, así como la falta de motivación y las consecuencias emocionales que suele ocasionar una dislexia no diagnosticada.

Si no se realiza una detección adecuada de la dislexia, tanto el niño como las personas que le rodean pueden llegar a pensar que este es menos inteligente que el resto de sus compañeros, cuando en realidad lo habitual que es que posean un coeficiente intelectual entre normal y alto. No obstante, esta comparación puede perjudicar la autoestima del niño.

Primeros síntomas de la dislexia

Habitualmente, los primeros síntomas de la dislexia tienden a aparecer alrededor de los cuatro u ocho años de edad, siendo la problemática más habitual aquella relacionada con la vocalización de palabras desconocidas, la alteración del orden de las letras en la escritura o la falta de atención y concentración.

Como consecuencia de sus dificultades, los menores que sufren dislexia tienden a desinteresarse por las tareas o actividades de la escuela, llegando incluso a negarse a hacerlas o a acudir al colegio.

A pesar de que la dislexia se puede presentar de diferentes maneras en cada uno de los niños que la sufre, existen una serie de indicadores comunes que pueden ayudarnos a identificarla. Como se comenta anteriormente, es esencial que tanto los padres como el profesorado sean capaces de identificar estas primeras señales o manifestaciones para poder intervenir de forma preventiva.

Algunos de los primeros síntomas de la dislexia que nos pueden hacer suponer que un niño puede desarrollar dislexia son los siguientes.

1. Adquisición lenta del habla

Los niños con una posible dislexia presentan dificultades para desarrollar en lenguaje hablado. Tardan más tiempo en aprender a hablar, tanto a decir palabras sueltas, como a la hora de elaborar frases. Además, tienen poca fluidez verbal y en muchos casos tienden a tener algunas dificultades a la hora de comprender a los demás..

2. Problemas en la lectoescritura

Al igual que en el habla, estos pequeños también presentan dificultades a la hora de aprender a leer y escribir.

3. Confunden las palabras

Tanto en el lenguaje oral como en el escrito, los niños que padecen dislexia pueden manifestar confusiones o errores en palabras con una semejanza fonética. Por ejemplo, pueden confundir bota y gota.

De la misma manera, pueden suprimir los fonemas de algunas palabras, confundirlos o cambiar el orden de las sílabas según el sonido.

4. Falta de vocabulario

Existe una clara pobreza en el vocabulario de estos niños. Este síntoma es debido a las dificultades que poseen a la hora de aprender palabras nuevas, muchas de las cuales obtienen mediante la lectura.

5. Escritura en espejo

Otro signo temprano muy común en la dislexia es la escritura en espejo. Esto significa que aquellos niños que están aprendiendo a escribir pueden escribir las letras al revés, como si fueran vistas en un espejo.

6. Problemas de concentración

Como consecuencia a las dificultades que presentan el otras áreas, los niños y niñas con dislexia tienden a ser distraídos; presentando problemas o alteraciones en la atención y concentración.

7. Consecuencias en el rendimiento académico

Todas las dificultades anteriores acaban viéndose reflejadas en el rendimiento académico del menor. No obstante, el nivel académico puede presentar una gran variabilidad dentro de un corto período de tiempo.

Es decir, el niño puede pasar una temporada en la que no presente ninguna dificultad en el colegio, seguida de otra en la que la falta de atención y los problemas en las tareas y actividades se den casi a diario.

8. Problemas de memoria de trabajo

Un curioso síntoma temprano de dislexia que ayuda en su detección temprana pero que se da en muchos casos pero no en todos, es que el niño o niña manifieste dificultades o problemas de memoria de trabajo. Es decir, tienen tendencia a olvidar muchas cosas que les hayan sido explicadas, en muy poco tiempo.

Posibles tratamientos e intervenciones

Una vez conocidos los primeros síntomas de la dislexia, su detección es fundamental para entender al menor que la padece y para poder intervenir de manera preventiva. De esta manera, se compensarán las dificultades y se facilitará su crecimiento personal, social y académico.

En primer lugar, es necesario saber que debido a la gran variabilidad de síntomas asociados a este trastorno no existe un tratamiento estándar válido para todos los casos de dislexia. Por lo tanto será necesario adaptar las intervenciones a las necesidades y demandas del menor.

La intervención terapéutica, la colaboración del profesorado, el uso de nuevas tecnologías y la comprensión y educación desde el hogar, son algunos de los recursos que pueden hacer que un niño o niña con dislexia obtenga los mismos resultados y se sienta tan integrado como cualquier otro compañero.