“El más grande” (the greatest of all time), “el campeón del pueblo” (people’s champ) y el “campeón de Louisville”, son algunos de los adjetivos calificativos que son reconocidas a nivel mundial para referirse al púgil más famoso y polémico de todos los tiempos: Muhammad Ali (1942 - 2016), o Cassius Clay, que fue el nombre con el que nació.

Algunas de las revistas de renombre mundial como The Esquire, The Time y Magazine, han exaltado la figura de Muhammad Ali como el deportista y personaje más influyente de finales del siglo XX. Todavía algunos, después de su muerte, siguen pensando que no ha habido ni habrá ningún otro como él, sobre todo por el contexto en el que la leyenda nació.

A continuación puedes encontrar una breve biografía de Muhammad Ali que va desde sus primeros años hasta su triunfo en el mundo del boxeo.

Biografía de Muhammad Ali

Muhammad Ali, nacido como Cassius Marcellus Clay en el año 1942 en Louisville (Kentucky, EE.UU.), provenía de una familia negra de clase media que se ganaba la vida con el arte, ya que su padre se dedicaba a pintar retratos y representaciones religiosas para las clases privilegiadas blancas, cosa que gustaba poco al niño prodigio a causa de la segregación racial que vivía el país en aquella turbulenta época del Ku Kux Klan.

Atendiendo en la escuela secundaria como cualquier otro niño de la época, algunos hechos frustraron a Clay y marcaron su visión político-social de una manera muy prematura. Una vez, cuenta su madre Odessa Clay, le denegaron un vaso de agua por ser negro, hecho que enfureció a Cassius y volvió a casa pidiéndole explicaciones a su progenitora.

Recordemos que en Estados Unidos corrían tiempos de gran controversia por la contradicción de haber luchado en la Segunda Guerra Mundial por la libertad, al mismo tiempo que en el propio país se segregaba a las razas entre blancos y negros, y donde se podían ver carteles en los comercios tipo “aquí no se vende a negros”.

El boxeo, un accidente en su vida

Muhammad Ali jamás pensó en el boxeo, y mucho menos en convertirse en el icono que llegó a ser a nivel global. Un hecho anecdótico, circunstancial, le cambiaría su vida para siempre: el robo de su bicicleta. Emprendió su caza al ladrón, cuando un policía de la zona le interceptó pidiéndole explicaciones. Muhammad Ali, llorando, le dijo que iba a “darle una paliza padre” al ladrón.

El policía en cuestión, Joe E. Martin, le aconsejó que entrenara unos golpes en el saco de boxear antes de pegar a nadie, para así descargar su ira. Más tarde, Joe sería su entrenador personal, ya que fue su mentor y la primera persona que vio el terrible potencial que Ali poseía por explotar aún.

Los Juegos Olímpicos de Roma en 1960

El evento de los Juegos Olímpicos de Roma del año 1960 supuso el inicio y profesionalización del púgil amateur. Los primeros pasos dados en el mundo del boxeo no habían mostrado ninguna excepcionalidad en las cualidades de Ali, hecho que lo mantuvo fuera de la órbita de ojeadores profesionales.

No obstante, en los JJ.OO. ganó la medalla de oro frente a rivales más capacitados sobre el papel, venciendo a todos sus adversarios con relativa facilidad. Al volver a su país en EE.UU., más que volver cual héroe en volandas, su propio pueblo siguió tratándolo de “negro”, pseudónimo despectivo con el que se refería a los ciudadanos afroamericanos.

Muhammad Ali contra el Establishment y la segregación

En 1964 se convirtió, contra todo pronóstico, en campeón del mundo de los pesos pesados contra Sonny Liston, otro boxeador negro que fue invencible hasta la llegada de Muhammad Ali, que lo venció en dos ocasiones.

Sus recientes éxitos, su carisma y popularidad, empezaron a inquietar a las autoridades americanas, valedoras del Statu Quo impuesto por medio de la segregación. Así pues, durante la Guerra del Vietnam, se llamó a Muhammad Ali a prestar el servicio militar al degradarlo arbitrariamente a una categoría inferior (en la escala militar), hecho que le obligaba a luchar en el país asiático.

Ali se negó, fue condenado por el Supremo a cumplir en la cárcel y despojado de su título como boxeador, así como del título de campeón mundial. Lejos de sentirse ofendido, Cassius Clay se convirtió al Islam (de ahí su renombre), aprovechó su popularidad para luchar por los derechos de los negros, asistió a manifestaciones, charlas universitarias y escenarios en público para extender su lucha.

“No entiendo por qué tengo que ir a miles de millas fuera de casa y matar a gente que no me ha hecho nada mientras son lo míos los que me llaman negro”, espetó Ali en una de sus ponencias.

Leyenda del boxeo, activista político e ídolo de masas

En el ámbito estrictamente deportivo, peleas como la de “The fight of the century” (1971) contra su archienemigo Joe Frazier, “Rumble in the jungle” (1974) contra “Big” George Foreman o Thrilla in Manilla (1975), contra Joe Frazier por tercera vez, donde ambos púgiles aseguraron haberse sentido lo más cerca de la muerte, son aún hoy en día reconocidos como los combates más espectaculares de toda la historia del boxeo, y Muhammad Ali participó en todas ellas.

Volviendo a la arena política, Muhammad Ali se codeó con las personalidades más importantes de la lucha por los derechos de los negros. Entre ellos se encuentra Martin Luther KingMalcom XRosa Parks, haciendo del boxeador otro elemento indispensable por esa causa.

Finalmente, se erigió un icono mundial para todos: ricos, pobres, deportistas, periodistas, políticos y jóvenes desfavorecidos. Lewis Hamilton, tres veces campeón de Fórmula 1, le dedicó una victoria el año de su muerte gritando por radio el famoso lema de Ali “¡vuela como una mariposa y pica como una abeja!”.