El nombre de Luria es ampliamente conocido por todos aquellos que se dedican al mundo de la neuropsicología y la neurología. Y es que Aleksander Romanovich Lúriya es considerado el principal padre de la neuropsicología moderna, aunando el interés por los procesos mentales y la fisiología del encéfalo. En este artículo os presentamos una breve biografía de este importante autor e investigador del cerebro humano.

Breve biografía de Aleksander Luria

Aleksander Romanovich Lúriya nació el 16 de Julio de 1902 en Kazan, Rusia. Hijo de la dentista Eugenia Victorovna Hasskin y del médico Roman Albertovich Lúriya, creció en una familia acomodada de origen judío en la que fue educado en diversos idiomas. 

A partir de sus años de juventud empezó a formarse en el ámbito de conocimiento que él mismo ayudaría a expandir. Veamos cómo ocurrió.

Educación y primeros pasos

La formación de Luria empezó a los siete años de edad, siendo dicha formación interrumpida por la Revolución Rusa. A los dieciséis años sería aceptado en la Universidad de Kazan, en la que se licenciatura en 1921.

Sus primeros intereses se circunscribieron en al ámbito de lo social y la psicología, estando especialmente interesado en el campo del psicoanálisis. De hecho, en 1922 contribuyó a crear la Sociedad Psicoanalítica de Kazan, versando sus primeras obras respecto a las diferencias de sexo en lo que respecta a la indumentaria. Surgiría en él, también, el interés en la evaluación en los problemas mentales y los efectos de la fatiga. Otros autores que admiraría y seguiría de cerca fueron Pavlov y Bechterev.

La influencia de Vygotsky

Luria conoció a Vigotsky en 1924, en un Congreso de Psiconeurología celebrado en Leningrado. Junto a él investigó la interacción entre procesos perceptivos y cultura a la hora de generarse las funciones mentales superiores en los adultos, con especial importancia del lenguaje.

Empezaría a surgir el interés en las áreas cerebrales y la localización de las diferentes funciones, criticando el localizacionismo imperante y proponiendo la idea de sistemas funcionales complejos en que las funciones dependen de redes de conexiones dispersas y no únicamente de una región específica.

Segunda Guerra Mundial y especialización en neurología

Tras tomar el control político Stalin y que empezarán diferentes purgas políticas, se vio obligado a abandonar el estudio sociocultural, y se centraría en el estudió medicina con especialización en neurología.

Su interés por el área del lenguaje siguió vigente y exploraría a menudo dicha área, especialmente en el campo de las afasias y su relación con el pensamiento

Luria trabajó en Kisegach durante la Segunda Guerra Mundial, y llegó a observar con frecuencia los efectos de tumores y de lesiones cerebrales. Fue en esta época en la que nacieron las bases de la neuropsicología al vincular las lesiones con los problemas cognitivos y de lenguaje.

Tras la guerra los trabajos de Luria se centrarían en el desarrollo del lenguaje y del pensamiento, especialmente en niños con discapacidad intelectual

Muerte y legado

Luria falleció en Moscú el 14 de agosto de 1977, a la edad de 75 años, de un ataque al corazón.

Padre de la neuropsicología moderna, el legado de Luria ha permitido una mejor comprensión del funcionamiento del encéfalo y la localización cerebral de los diversos sistemas que permiten determinadas funciones.

Numerosos instrumentos de evaluación se han creado a partir de criterios basados en su trabajo, además de permitir elaborar técnicas que permiten mejorar y recuperar funciones en casos de lesión cerebral.